4 de agosto de 2026

Deportes inclusivos en el agua para disfrutar del verano sin barreras

Notas de prensa
  • La adaptación de reglas y espacios y el uso de apoyos permite que personas con y sin discapacidad compartan actividad física en piscinas y entornos acuáticos

Durante el verano, las piscinas, las playas y otros espacios acuáticos ganan protagonismo en la vida diaria. Más allá del ocio, estos entornos también favorecen la actividad física y pueden facilitar la participación conjunta de personas con y sin discapacidad. Cuando la práctica se adapta, el agua se convierte en un espacio accesible para moverse, relacionarse y disfrutar del deporte.

El medio acuático tiene características que facilitan el movimiento. La flotabilidad reduce la carga sobre las articulaciones y permite realizar diferentes acciones que, fuera del agua, pueden resultar más complejas. Además, la resistencia del agua ayuda a trabajar la fuerza y el control del cuerpo de forma progresiva.

“El agua genera un contexto especialmente favorable para la inclusión. Hay personas que encuentran en este entorno una forma de moverse con más seguridad y participar en grupo con independencia de si tienen o no una discapacidad”, señala Javier Pérez, director de la Cátedra Fundación Sanitas de Deporte Inclusivo.

La clave está en diseñar la práctica para que todas las personas puedan participar desde el inicio. Esto implica revisar la accesibilidad del espacio, adaptar las reglas de la actividad, contar con apoyos cuando sean necesarios y explicar los ejercicios de forma clara. En el deporte inclusivo, la adaptación no debe entenderse como una excepción, sino como parte de la organización natural de la actividad.

También resulta importante evitar una mirada excesivamente asistencial. Las personas con discapacidad necesitan entornos preparados, profesionales formados y margen para tomar decisiones durante la actividad. La sobreprotección puede limitar la autonomía y reducir la experiencia deportiva a una participación pasiva.

Desde el punto de vista físico, conviene adaptar la intensidad al nivel de entrenamiento y a la experiencia previa en el agua. En actividades con personas con discapacidad física, sensorial o intelectual se deben tener en cuenta aspectos como la seguridad del entorno y hacer las adaptaciones que sean necesarias para permitir la participación de todas las personas.

Los expertos de Sanitas recomiendan algunas pautas para facilitar la práctica de deportes inclusivos en el agua:

  • Natación inclusiva: permite ajustar la distancia, el ritmo y el tipo de apoyo según la autonomía de cada persona. Puede practicarse de forma individual o en grupo y resulta especialmente útil para trabajar la movilidad, la coordinación y la confianza en el agua.
  • Aquagym adaptado: los ejercicios dentro de la piscina reducen el impacto sobre las articulaciones y permiten graduar la intensidad con facilidad. Es una opción adecuada para grupos con diferentes niveles motrices, siempre que se indiquen los movimientos de forma clara y se respeten los tiempos de aprendizaje.
  • Waterpolo inclusivo: adaptar el espacio de juego, el tiempo o la forma de desplazamiento facilita que más personas puedan participar. Esta modalidad ayuda a trabajar la cooperación, la orientación dentro del agua y la toma de decisiones en equipo.
  • Juegos cooperativos en piscina: actividades con pelotas, relevos adaptados o circuitos sencillos permiten introducir el deporte inclusivo de forma lúdica. Son especialmente útiles en niños y jóvenes, ya que fomentan la relación entre iguales sin centrar la atención en la discapacidad de la persona.

“Estas actividades muestran que la inclusión en el agua no depende solo del tipo de deporte, sino de cómo se organiza la práctica. Bajo esta misma idea, Fundación Sanitas impulsa desde hace años el deporte inclusivo entre personas con y sin discapacidad, con proyectos que promueven su práctica en diferentes entornos, ya sea desde la escuela, la competición o la divulgación. El objetivo es que la inclusión forme parte natural de la actividad deportiva y no dependa únicamente de iniciativas puntuales”, concluye Yolanda Erburu, vicepresidenta de Fundación Sanitas.

3 de agosto de 2026

Cómo proteger los ojos durante el eclipse solar 

Notas de prensa
  • Los primeros síntomas de una lesión en la retina pueden aparecer días después e incluir visión borrosa, manchas centrales o distorsión de las imágenes 
  • Las gafas homologadas con la norma ISO 12312-2 deben mantenerse durante todo el tiempo que estemos mirando al eclipse. 

El próximo miércoles 12 de agosto tendrá lugar un eclipse solar que será total en una amplia franja que atraviesa España de oeste a este y parcial en el resto del territorio. El fenómeno, que se producirá a última hora de la tarde, previsiblemente despertará un gran interés y llevará a muchas personas a seguirlo desde el exterior. Para contemplarlo con seguridad, conviene preparar con antelación la protección ocular adecuada. 

La reducción de la luminosidad ambiental durante un eclipse puede generar una falsa sensación de seguridad. Sin embargo, mientras permanezca visible cualquier parte del disco solar, mirar directamente al Sol sin un filtro específico daña la retina, el tejido situado en el fondo del ojo que permite captar las imágenes. Esta alteración se conoce como retinopatía solar y afecta principalmente a la visión central. 

“Uno de los principales riesgos es que la lesión pasa inadvertida durante la exposición, ya que la retina no produce sensación de dolor. Los cambios visuales suelen percibirse más tarde e incluir visión borrosa o distorsionada y la aparición de manchas centrales. Ante cualquiera de estas señales, conviene solicitar una valoración oftalmológica cuanto antes”, explica el Dr Dorronzoro, jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. 

Las gafas diseñadas para observar eclipses deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2 y proceder de fabricantes o distribuidores de confianza. Sus filtros atenúan la luz solar hasta niveles seguros y reducen la radiación que puede dañar los ojos. Las gafas de sol habituales, aunque tengan cristales muy oscuros, no ofrecen una protección suficiente. 

En las localidades donde el eclipse sea parcial, las gafas deben mantenerse colocadas siempre que se dirija la mirada hacia el Sol. 

Ante este acontecimiento, los especialistas de Sanitas recomiendan adoptar las siguientes precauciones: 

Revisar las gafas antes de utilizarlas. El filtro no debe presentar arañazos ni roturas y tiene que permanecer correctamente adherido a la montura. Si está deteriorado o no puede confirmarse su procedencia, conviene desecharlo. 

Colocarlas antes de levantar la mirada. Primero se debe mirar hacia el suelo y ajustar correctamente las gafas. Después puede dirigirse la vista hacia el Sol. Para retirarlas, hay que volver a bajar la cabeza. Los menores deben utilizarlas siempre bajo la supervisión de una persona adulta. 

Descartar los filtros caseros. Las radiografías, los cristales ahumados, los discos compactos y otros materiales domésticos no permiten observar el eclipse con seguridad. Tampoco se deben superponer varias gafas de sol para intentar aumentar la protección. 

Extremar la precaución con los dispositivos ópticos. No se debe mirar al Sol a través de una cámara ni de equipos de aumento, como prismáticos o telescopios, mientras se llevan unas gafas de eclipse convencionales. Estos dispositivos concentran la radiación y requieren filtros solares específicos instalados delante del objetivo, siguiendo las indicaciones de un especialista. 

“Si después del eclipse aparece cualquier alteración visual, no conviene esperar a que desaparezca por sí sola. Una exploración oftalmológica permite valorar el estado de la retina y establecer el seguimiento más adecuado en cada caso, también a través de videoconsulta”, concluye Dorronzoro. 

30 de julio de 2026

Por qué conviene revisar las vacunas pendientes antes de viajar en verano para evitar enfermedades infecciosas

Notas de prensa
  • Los expertos aconsejan revisar la historia vacunal antes de viajar y no aplazar las dosis pendientes por dudas no contrastadas

El verano suele concentrar viajes, desplazamientos y cambios de rutina, por lo que puede ser un buen momento para revisar la historia vacunal, especialmente si hay estancias en otros países, enfermedades crónicas, embarazo o tratamientos que afecten a las defensas.

La vacunación prepara al sistema inmunitario para reconocer determinados microorganismos antes de entrar en contacto con ellos. En algunas enfermedades reduce el riesgo de infección y, en otras, disminuye sobre todo la probabilidad de complicaciones graves. Por eso, no debe entenderse como una medida limitada a la infancia, sino como una herramienta preventiva que acompaña a la persona a lo largo de su vida.

En España, el calendario común de vacunación e inmunización recoge recomendaciones que varían según la edad, los antecedentes clínicos y determinadas situaciones de riesgo. En la edad adulta conviene revisar, entre otras, la protección frente a tétanos y difteria, sarampión, rubeola y parotiditis, varicela, gripe, COVID-19, neumococo y herpes zóster. También existen pautas específicas en embarazo, adolescencia, viajes internacionales o enfermedades que debilitan las defensas.

“La vacunación debe formar parte de la prevención habitual. Igual que se revisan la tensión arterial, la medicación o determinados cribados, el historial vacunal permite saber si una persona llega protegida a etapas en las que puede tener más riesgo”, explica Nazareht Parraga Torres, supervisora de enfermería de consultas externas de Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar.

Una pauta incompleta puede dejar zonas de vulnerabilidad aunque se hayan recibido dosis en el pasado. Esto ocurre cuando no se conserva la cartilla vacunal, se han cambiado calendarios entre países o se han aplazado vacunas durante años. En estos casos, el profesional sanitario puede revisar la información disponible y valorar cómo completar la pauta sin reiniciar procesos de forma innecesaria.

Esta revisión resulta especialmente importante antes de la temporada respiratoria, en personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas y personas con tratamientos inmunosupresores. También debe prestarse atención a quienes no tienen documentada la vacunación frente al sarampión, especialmente si nacieron en España a partir de 1978, ya que la triple vírica puede estar indicada cuando no existe constancia de inmunización previa.

“La fecha también importa. Algunas vacunas necesitan varias semanas para generar una respuesta adecuada y otras requieren más de una dosis. Revisar el calendario cuando ya existe una exposición cercana puede llegar tarde; por eso es recomendable anticiparse a viajes, campañas estacionales o cambios relevantes en la salud”, señala la enfermera.

Ante esta situación, los especialistas de enfermería de Sanitas recomiendan una serie de pautas para mantener una protección adecuada frente a enfermedades infecciosas:

  • Revisar la historia vacunal en consultas de seguimiento. Las visitas de pediatría, medicina de familia, ginecología, medicina del trabajo o control de enfermedades crónicas son una oportunidad para comprobar si hay dosis pendientes.
  • Conservar la cartilla o recuperar el registro disponible. Contar con información actualizada evita duplicidades innecesarias y facilita decisiones rápidas si aparece una exposición de riesgo.
  • No dar por perdida una pauta incompleta. En muchos casos no es necesario empezar de cero. El profesional sanitario puede indicar cómo continuar según la vacuna, la edad y el tiempo transcurrido.
  • Planificar la vacunación antes de viajar. Algunos destinos requieren vacunas concretas o medidas preventivas adicionales. Esta revisión debe hacerse con antelación suficiente, porque determinadas pautas necesitan varias dosis o tiempo para alcanzar protección.
  • Consultar si existen tratamientos o enfermedades previas. La inmunosupresión, los antecedentes de reacción alérgica grave, el embarazo o algunos problemas de salud requieren valoración individual antes de administrar ciertas vacunas.
  • No retrasar la decisión por dudas no contrastadas. Las vacunas incluidas en los programas oficiales se someten a evaluación continua de eficacia y seguridad. Ante cualquier preocupación, conviene resolverla con un profesional sanitario y no aplazarla sin criterio clínico.

“La vacunación también contribuye a reducir el impacto de la resistencia a los antibióticos. Al prevenir infecciones bacterianas y complicaciones secundarias, disminuye la necesidad de tratamientos antimicrobianos y ayuda a evitar usos innecesarios. Mantener una buena cobertura vacunal protege a cada persona y refuerza la prevención colectiva frente a enfermedades evitables”, concluye Nazareht.

29 de julio de 2026

Prótesis dentales removibles en verano: cuidados para evitar heridas, sequedad y molestias al comer

Notas de prensa
  • Los expertos aconsejan limpiar la prótesis a diario, no ajustarla en casa y consultar si aparecen llagas, dolor o movilidad al masticar

El verano suele modificar hábitos que influyen directamente en la salud bucodental, especialmente en personas mayores que utilizan prótesis dentales removibles, conocidas de forma habitual como dentaduras. Las comidas fuera de casa, los viajes, el calor y una higiene menos constante pueden favorecer la acumulación de restos de alimentos y placa bacteriana tanto en la prótesis como en la mucosa oral.

A esto se suma la sequedad bucal, más frecuente durante los días de calor y en personas que toman determinados medicamentos o presentan enfermedades crónicas. Cuando disminuye la saliva, la boca pierde parte de su capacidad natural para limpiar restos y mantener el equilibrio de la flora oral. En quienes llevan prótesis, esta situación puede facilitar irritaciones, mal aliento, molestias al masticar o inflamación de las encías.

“Una prótesis removible necesita cuidados diarios igual que los dientes naturales. Si no se limpia bien, puede acumular placa, restos de comida y microorganismos. Esto aumenta el riesgo de inflamación de la mucosa, heridas por roce o infecciones como la candidiasis oral, sobre todo cuando existe sequedad bucal o defensas más bajas”, explica Antonio Longo, del Equipo de innovación clínica y calidad asistencial de Sanitas Dental.

El ajuste de la prótesis también debe vigilarse. Con el tiempo, la encía y el hueso cambian, por lo que una dentadura que antes encajaba bien puede empezar a moverse, provocar llagas o generar dolor al comer. En verano, retrasar la consulta por estar de viaje puede hacer que pequeñas lesiones se mantengan durante días y dificulten la alimentación o la hidratación.

En las personas mayores, una molestia bucodental puede tener consecuencias más amplias. Si la prótesis duele, se mueve o impide masticar con normalidad, es frecuente que se reduzca la variedad de alimentos o que se eviten productos más consistentes. Esto repercute en la calidad de la dieta, al descanso y a la vida social.

Ante esta situación, los expertos de Sanitas Dental recomiendan una serie de medidas para cuidar las prótesis dentales removibles durante el verano:

  • Limpiar la prótesis todos los días. Debe retirarse y cepillarse con un cepillo específico o de cerdas suaves, siguiendo las indicaciones del odontólogo. También conviene limpiar encías, lengua y paladar para reducir restos y microorganismos en la boca.
  • Retirarla durante la noche si está indicado. Muchas prótesis deben quitarse al dormir para permitir que la mucosa descanse. En ese caso, consulte a su odontólogo si debe conservarse en agua o en una solución específica, evitando el agua caliente porque puede deformarla.
  • No ajustar la prótesis en casa. Si aparece dolor, movilidad, presión excesiva o una herida, no se debe limar, doblar ni manipular la dentadura. Tampoco conviene recurrir de forma continuada a adhesivos para compensar un mal ajuste sin valoración profesional.
  • Cuidar la hidratación. Beber agua con regularidad ayuda a reducir la sequedad oral y mejora la tolerancia de la prótesis. En personas mayores conviene anticiparse a la sed, porque esta sensación puede estar disminuida.
  • Revisar cualquier señal persistente. Llagas, sangrado, mal olor, dolor al masticar, zonas blanquecinas en la mucosa o una prótesis que se mueve más de lo habitual requieren revisión odontológica, especialmente si no mejoran en pocos días.

“En las personas mayores, una dentadura bien ajustada no solo mejora la masticación, también ayuda a mantener la autonomía, la seguridad al hablar y la relación con los demás. Por eso, cualquier cambio en la boca debe valorarse antes de que limite la alimentación o la vida diaria. Una revisión odontológica antes o después de las vacaciones, ya se presencial o a través de videoconsulta, puede ayudar a detectar problemas incipientes y evitar complicaciones”, concluye Antonio Longo.

28 de julio de 2026

Las FP más demandadas por los estudiantes sanitarios

Notas de prensa
  • Auxiliar de Enfermería, Imagen para el Diagnóstico e Higiene Bucodental entre las titulaciones con más alumnado matriculado

La elección de una Formación Profesional sanitaria está condicionada principalmente por la vocación, el tipo de aprendizaje que busca el estudiante y las funciones que espera desempeñar en el futuro. A esto se suma el interés que despierta cada ciclo, un indicador que permite conocer hacia qué ámbitos se orienta el alumnado dentro de un sector con perfiles profesionales muy diferentes.

Según la última Estadística del Alumnado de Formación Profesional publicada por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, correspondiente al curso 2024-2025, Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería es la titulación sanitaria con más estudiantes matriculados en España. Al sumar las modalidades presencial y virtual, alcanza los 70.459 alumnos.

A continuación, se sitúan Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, con 24.738 estudiantes matriculados, y Técnico Superior en Higiene Bucodental, que ocupa la quinta posición con 20.969 alumnos. Estas tres titulaciones figuran entre los ciclos sanitarios con mayor número de matriculaciones en España y reflejan el interés del alumnado por perfiles vinculados tanto a la atención directa al paciente como al apoyo diagnóstico y preventivo.

“Antes de elegir un ciclo conviene conocer qué tareas desarrolla cada perfil y cómo es su actividad cotidiana. Algunas titulaciones implican una relación muy cercana y continuada con el paciente, mientras que otras tienen un componente técnico más acusado. Por lo tanto, la demanda aporta una referencia útil, pero la decisión debe responder también a las capacidades y expectativas de cada estudiante”, explica Luisa Escribano, directora de Formación Profesional de Sanitas.

En este contexto, Luisa recomienda valorar varios aspectos antes de formalizar la matrícula:

Conocer las funciones reales de la profesión. Revisar el plan de estudios y hablar con profesionales es esencial para no tomar decisiones basadas en la popularidad del ciclo o en una idea incompleta del puesto.

Observar el peso de la formación práctica. En el ámbito sanitario es primordial aplicar los conocimientos en contextos próximos a la actividad asistencial y aprender a actuar ante situaciones habituales.

Revisar los recursos tecnológicos del centro. La digitalización forma parte del trabajo sanitario y exige que el alumnado se familiarice con equipos, programas y procesos utilizados en la práctica profesional.

Valorar las posibilidades de continuidad. Tras finalizar una FP, el estudiante puede incorporarse al mercado laboral, ampliar su especialización o acceder posteriormente a estudios universitarios.

En este contexto, Sanitas Campus FP ofrece para el curso 2026-2027 una propuesta formativa especializada en el ámbito sanitario y sociosanitario que incluye tres de las titulaciones con mayor número de estudiantes matriculados en España: Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería, Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear y Técnico Superior en Higiene Bucodental. La oferta se completa con el ciclo de Técnico en Atención a Personas en Situación de Dependencia, todos ellos orientados a responder a las necesidades actuales del sector.

Sanitas Campus FP es un proyecto educativo especializado en formación profesional sanitaria con centros en Madrid y Barcelona. Su modelo combina enseñanza teórico-práctica, contacto con entornos asistenciales y desarrollo de competencias vinculadas a la digitalización y al trabajo coordinado entre profesionales. El alumnado puede realizar prácticas formativas en hospitales, centros médicos, clínicas dentales, residencias de mayores y centros de día de la compañía, así como en empresas colaboradoras, además de contar con acceso a una bolsa de empleo.

Esta oferta convive, además, con el Campus Universitario Sanitas asociado a la Universidad Europea, que permite reforzar una visión amplia de la formación sanitaria, desde la FP hasta los estudios universitarios.

27 de julio de 2026

Uso prudente del aire acondicionado: cómo proteger a las personas mayores durante los meses de calor

Notas de prensa
  • Los expertos aconsejan evitar temperaturas demasiado bajas y orientar el flujo de aire lejos de camas, sofás o zonas de descanso
  • En personas mayores, los contrastes bruscos de temperatura pueden favorecer mareos, debilidad, sequedad de mucosas o molestias respiratorias

El aire acondicionado puede ser un aliado importante durante los episodios de calor intenso, especialmente en hogares donde viven personas mayores o con enfermedades crónicas. Sin embargo, su uso requiere ciertas precauciones. Una temperatura demasiado baja o la exposición directa pueden provocar molestias y dificultar la adaptación del organismo a los cambios térmicos.

En las personas mayores, la capacidad para regular la temperatura corporal es menos eficaz. A esto se suma que la sensación de sed tiende a disminuir con la edad y que algunas enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales o metabólicas pueden empeorar durante los días de calor intenso. Por este motivo, la estrategia más adecuada no pasa por enfriar la vivienda de forma brusca, sino por mantener un ambiente estable, templado y seguro a lo largo del día.

“El objetivo debe ser evitar tanto el exceso de calor como el enfriamiento brusco. En una persona mayor, pasar de una calle muy calurosa a una estancia excesivamente fría favorece el mareo, la sensación de debilidad, la irritación de las vías respiratorias o el empeoramiento de molestias musculares previas”, explica Miriam Piqueras, directora Médica de Sanitas Mayores.

El uso inadecuado del equipo también puede resecar las mucosas, aumentar la sensación de garganta seca, favorecer la tos irritativa o producir sequedad ocular. Si el aire incide directamente sobre el cuello, la espalda o las articulaciones, es frecuente que aparezca rigidez o contracturas. Estos efectos no suelen ser graves, pero en personas frágiles pueden alterar el descanso, reducir la movilidad o contribuir a una sensación general de malestar.

“El aire acondicionado no suele ser un problema por sí mismo. Lo que puede generar molestias es una temperatura demasiado baja, un flujo directo mantenido o un mantenimiento insuficiente del equipo. En personas con asma, EPOC, rinitis u otras enfermedades respiratorias, cuidar estos aspectos ayuda a reducir irritación, tos y sensación de sequedad”, añade por su parte Isabel Badorrey, neumóloga del Hospital Sanitas CIMA. 

Para mantener las estancias frescas sin abusar de la climatización, los expertos de Sanitas Mayores recomiendan:

·         Ajustar la temperatura con moderación. Como referencia general, para las personas mayores conviene situar el aire acondicionado entre los 24 °C y los 26 ºC y evitar bajadas intensas para enfriar la estancia más rápido. Disminuir demasiado el termostato no mejora la seguridad térmica y puede generar un contraste innecesario con el exterior.

·         Evitar el flujo directo. El aparato no debe apuntar directamente a la cama, el sofá o la zona donde la persona mayor pasa más tiempo. Es preferible orientar las lamas hacia arriba o hacia una zona de paso, para que la climatización se distribuya de forma gradual.

·         Combinar climatización y ventilación natural. Abrir ventanas a primera hora de la mañana o durante la noche, cuando la temperatura exterior desciende, permite renovar el aire sin recalentar la vivienda. Durante las horas centrales del día, bajar persianas, correr cortinas o cerrar toldos ayuda a reducir la entrada de calor.

·         Usar temporizadores durante la noche. Si el calor dificulta el sueño, puede programarse el equipo durante las primeras horas de descanso o activar el modo nocturno. Mantenerlo encendido toda la noche a baja temperatura puede favorecer sequedad, escalofríos o rigidez al despertar.

·         Vigilar la hidratación aunque la vivienda esté fresca. La climatización hace que se perciba menos el calor, pero no elimina la necesidad de beber agua con regularidad. Es recomendable ofrecer líquidos con frecuencia y prestar atención a signos como boca seca, orina escasa, cansancio inusual o confusión.

·         Revisar filtros y mantenimiento. Un equipo sucio empeora la calidad del aire interior y aumenta la exposición a polvo o partículas. Limpiar los filtros de forma periódica resulta especialmente importante en hogares donde viven personas con problemas respiratorios.

27 de julio de 2026

Una terapia genética pionera en España logra frenar las crisis epilépticas de una recién nacida

Notas de prensa
  • La paciente, con crisis epilépticas desde los diez minutos de vida, ha dejado de sufrir convulsiones
  • La terapia consiste en introducir material genético a través de punciones lumbares para actuar en una mutación del gen SCN2A
  • Se trata del primer caso con esta terapia en España y uno de los más precoces del mundo

El Hospital Blua Sanitas Valdebebas ha logrado frenar las crisis epilépticas de una recién nacida con una mutación genética poco frecuente gracias a una terapia pionera en España.

La bebé nació en diciembre de 2025 y comenzó a sufrir crisis epilépticas severas pocos minutos después del parto. Tras un estudio genético urgente, se identificó una mutación en el gen SCN2A, una alteración que provoca una hiperexcitación de las neuronas y crisis epilépticas de muy difícil control desde etapas muy tempranas de la vida.

“Esto produce una afectación muy grave en el neurodesarrollo. Son niños que suelen tener dificultad de movilidad y necesitan silla de ruedas, que no se comunican y que tienen una vida muy dependiente. Cuando son adolescentes o adultos, además, siguen viviendo con crisis epilépticas en la mayoría de los casos”, explica Ángel Aledo, codirector del Centro Integral de Neurociencias de Valdebebas.

Cuando la bebé fue evaluada por primera vez por el equipo de Neurología del Hospital Blua Sanitas Valdebebas, estaba recibiendo hasta seis fármacos antiepilépticos al día. “Sin embargo, la respuesta a esos tratamientos convencionales no lograba controlar las crisis del todo. Así que decidimos aplicar una terapia innovadora dirigida específicamente a corregir la alteración genética”, añade Ángel Aledo.

La paciente se ha convertido en la primera recién nacida tratada con esta terapia en España y en uno de los casos más precoces descritos a nivel internacional. Habitualmente, las mutaciones del gen SCN2A se diagnostican tiempo después del nacimiento, cuando el impacto neurológico ya es relevante.

Medicina de precisión para cambiar el curso de la enfermedad

El tratamiento, denominado Elsunersen y desarrollado por la compañía biotecnológica Praxis Medicine, especializada en tratamientos dirigidos a enfermedades neurológicas complejas, consiste en la administración de material genético mediante punción lumbar intratecal para restaurar el funcionamiento normal del canal neuronal alterado por la mutación. Es decir, los doctores insertan una aguja entre dos vértebras de la parte inferior de la espalda para introducir el material genético modificado directamente en el líquido cefalorraquídeo, para que así actúe en el cerebro, lugar donde se originan las crisis epilépticas.

La primera dosis se administró el 20 de febrero de 2026 en la UCI pediátrica del Hospital Blua Sanitas Valdebebas y las crisis epilépticas cedieron cinco días después.

Actualmente, tras cuatro dosis, los resultados son muy positivos. Las crisis epilépticas prácticamente han desaparecido y los electroencefalogramas reflejan una reducción del 90% en la actividad epiléptica, junto a una evolución clínica favorable: mejora del tono muscular, inicio de la fijación visual, control de los músculos del cuello y alimentación por vía oral, tras haber requerido nutrición por sonda en las primeras semanas.

“Poder actuar directamente sobre la causa genética ha cambiado radicalmente la evolución de la paciente. Pasamos de una situación en la que la niña tenía crisis prácticamente constantes a verla fijar la mirada, sostener la cabeza y empezar a alimentarse por la boca. Son avances extraordinarios que no se podían conseguir con los tratamientos que teníamos hasta ahora”, continúa el doctor Ángel Aledo, codirector del Centro Integral de Neurociencias de Valdebebas.

Un punto de inflexión en el pronóstico

En este caso, la rapidez en el diagnóstico y la intervención precoz sobre la causa genética han permitido modificar de forma sustancial el curso de la enfermedad.

Tras la desaparición de las crisis, la paciente pudo abandonar la UCI y continuar su recuperación en domicilio, donde sigue un tratamiento multidisciplinar con fisioterapia, logopedia y estimulación temprana. Además, se está reduciendo de forma progresiva la medicación antiepiléptica.

Aunque los especialistas señalan que aún es pronto para determinar si alcanzará un desarrollo completamente normal —debido al impacto de las crisis y problemas previos—, los resultados actuales suponen un avance clínico muy relevante. Además, estos resultados dan esperanza para el desarrollo de más terapias génicas y tratamientos de precisión para otras epilepsias complejas o encefalopatías epilépticas de origen genético.

Este avance refuerza la apuesta de Sanitas por la medicina de precisión y las terapias avanzadas, áreas que están transformando el abordaje de enfermedades neurológicas graves y ampliando las opciones de tratamiento para pacientes con enfermedades raras.

20 de julio de 2026

Cómo los triunfos deportivos refuerzan la conexión social y el estado de ánimo

Notas de prensa
  • La identificación con un logro común puede reforzar de forma puntual el orgullo colectivo y la percepción de apoyo social, especialmente cuando la celebración se comparte
  • Transformar el entusiasmo en encuentros o actividad física compartida ayuda a prolongar el valor social del acontecimiento más allá de la euforia inicial

La victoria de la selección española en el Mundial ha desencadenado una celebración compartida en hogares, calles y espacios públicos de todo el país. Más allá del resultado deportivo, acontecimientos de esta magnitud tienen un impacto emocional colectivo, ya que generan una experiencia común capaz de favorecer durante un tiempo emociones como el optimismo, la ilusión y la sensación de pertenencia.

Durante un partido decisivo, miles de personas concentran su atención en un mismo acontecimiento y expresan sus emociones de forma simultánea. Esta conexión entre individuos favorece el llamado contagio emocional, un proceso por el que emociones como la alegría, el entusiasmo o la esperanza se transmiten dentro de un grupo y alcanzan una intensidad mayor al experimentarse de forma compartida.

“Cuando una emoción positiva se comparte, las personas sienten que forman parte de algo más amplio que su propia experiencia cotidiana. Una victoria como esta puede generar conversaciones, recuperar vínculos y ofrecer un motivo común para reunirse, creando una sensación puntual de cercanía y apoyo social”, explica Diana Camín, psicóloga de Blua de Sanitas.

Este fenómeno está relacionado con la identificación grupal. Cuando las personas sienten como propio el logro de un equipo con el que se identifican, la victoria puede reforzar temporalmente la autoestima colectiva y generar una percepción más positiva del entorno. Además, los rituales asociados al deporte, como reunirse para ver el partido, vestir los colores de la selección o celebrar juntos el resultado, crean espacios de conexión social incluso entre personas que no tienen una relación previa.

Los grandes acontecimientos deportivos pueden funcionar como una pausa emocional dentro de la rutina diaria. Permiten compartir una experiencia positiva, favorecer la interacción social y reforzar la sensación de formar parte de una comunidad, aspectos relacionados con el bienestar psicológico.

Sin embargo, la intensidad de esta respuesta emocional depende del vínculo que cada persona mantenga con el acontecimiento y de su situación personal previa. “El entusiasmo colectivo puede ser una experiencia muy positiva, pero no debe convertirse en una obligación emocional. Una victoria deportiva no elimina dificultades personales ni hace que todas las personas se sientan automáticamente mejor. También es saludable respetar a quienes viven estos acontecimientos de una manera diferente”, señala la psicóloga de Blua de Sanitas.

Además, tras momentos de alta activación emocional, es habitual experimentar un descenso progresivo de esa intensidad. Después de una experiencia tan estimulante, algunas personas pueden notar cansancio, menor energía o incluso cierta sensación de vacío. Se trata de una respuesta normal del organismo al volver a su nivel habitual de activación tras un momento de gran emoción.

Para disfrutar de este tipo de éxitos deportivos de manera positiva, los expertos de Blua de Sanitas aconsejan:

  • Mantener un consumo responsable: La euforia del momento puede favorecer una ingesta de alcohol superior a la prevista. Alternarlo con agua, comer adecuadamente y evitar conducir después de consumir alcohol ayuda a reducir riesgos y favorece que la celebración se recuerde de forma positiva.
  • Proteger el descanso posterior: Una noche excepcional puede alterar los horarios habituales, pero mantener la falta de sueño durante varios días puede afectar al estado de ánimo, la concentración y la regulación emocional. Recuperar progresivamente la rutina ayuda al organismo a volver a su equilibrio.
  • Poner límites a la intensidad digital: Seguir constantemente redes sociales, comentarios y debates puede prolongar el estado de activación emocional y aumentar la exposición a conflictos. Reservar momentos de desconexión permite disfrutar más del entorno y de las personas presentes.
  • Transformar la motivación en hábitos positivos. La energía generada por un acontecimiento deportivo puede aprovecharse como impulso para incorporar hábitos saludables, como aumentar la actividad física, practicar deporte de forma recreativa o participar en actividades sociales relacionadas con el movimiento.
  • Mantener la conexión más allá del evento. La celebración de un triunfo deportivo puede ser una oportunidad para reforzar relaciones sociales y recuperar espacios de encuentro con familiares, amigos o comunidad.

“Los grandes logros deportivos nos recuerdan el valor de compartir experiencias y sentirnos parte de un grupo. Aprovechar esa emoción positiva para fortalecer vínculos y hábitos saludables permite que el efecto beneficioso vaya más allá del propio resultado deportivo”, concluye Diana Camín.

20 de julio de 2026

Por qué cepillarse los dientes justo después de comer daña el esmalte dental

Notas de prensa
  • Los expertos recomiendan esperar alrededor de 30 minutos antes de cepillarse tras consumir alimentos o bebidas con elevada acidez

El cepillado después de las comidas suele asociarse a una buena higiene bucodental. Sin embargo, si se han ingerido alimentos o bebidas ácidas, hacerlo de forma inmediata resulta contraproducente. Esto es debido a que zumos, vinagretas o gazpachos reducen temporalmente el pH de la boca y pueden dejar el esmalte más vulnerable durante unos minutos.

Según el Estudio de Salud Bucodental de Sanitas, ocho de cada diez españoles (79,8%) aseguran haber padecido alguna alteración en el último año. Entre las más habituales aparece la sensibilidad dental, que afecta el 37,5% de la población, una molestia que se intensifica cuando el esmalte pierde su integridad o queda expuesto a estímulos como el frío o el calor.

“El esmalte es la capa más externa del diente y actúa como barrera protectora. Después de tomar productos ácidos, esa superficie queda temporalmente más susceptible a la erosión y la abrasión. Si el cepillado se realiza con fuerza justo en ese momento, el desgaste progresivo es mayor, lo cual aumente la sensibilidad”, explica Antonio Longo, del equipo de innovación clínica y calidad asistencial de Sanitas Dental.

La saliva cumple un papel fundamental en este proceso, ya que ayuda a neutralizar los ácidos y a recuperar de forma gradual el equilibrio de la boca. Por ello, los expertos recomiendan esperar alrededor de 30 minutos antes de cepillarse tras consumir alimentos o bebidas con elevada acidez. “Durante ese tiempo, una opción es enjuagarse con agua para facilitar la limpieza de restos sin someter al esmalte a una fricción inmediata”, añade Antonio Longo.

El riesgo no depende solo del alimento, sino también de la frecuencia con la que se consume y de la técnica de higiene. Además, las personas con encías retraídas, tratamientos de ortodoncia, bruxismo o antecedentes de sensibilidad dental pueden notar las molestias con mayor facilidad.

Bajo esta perspectiva, los expertos de Sanitas Dental sugieren una serie de pautas para proteger el esmalte sin descuidar la higiene oral:

  • El orden de consumo influye: cuando se toman alimentos ácidos dentro de una comida completa, su efecto suele ser menor que si se consumen solos entre horas. Esto se debe a que la saliva aumenta durante la masticación y ayuda a recuperar el equilibrio de la boca.
  • Mejor la fruta entera que los zumos: al masticarla, se estimula más la producción de saliva y el contacto con los azúcares libres es menor que si se toma exprimida.
  • Las bebidas isotónicas no son inocuas para los dientes: aunque se asocian al deporte y a la hidratación, muchas contienen ácidos y azúcares. “En la mayoría de las actividades cotidianas o entrenamientos moderados de menos de 60 o 90 minutos, y para la mayoría de las personas, el agua es suficiente para mantener una hidratación adecuada, ya que el organismo no pierde una cantidad significativa de sales minerales que justifique recurrir a este tipo de bebidas. Aunque hay excepciones, por ejemplo, si es necesario en calor extremo y con una sudoración elevada”, destaca Eva M Bautista, nutricionista de Blua de Sanitas.
  • Utilizar pastas blanqueadoras con prudencia: algunos productos de esta tipología contienen partículas abrasivas que podrían incrementar la sensibilidad si se utilizan a diario, sobre todo cuando ya existe desgaste dental o recesiones gingivales, es importante utilizar soluciones de calidad con bajos valores de RDA.
  • Prestar atención a ciertos hábitos cotidianos: morder hielo, usar los dientes para abrir envases o apretar la mandíbula puede generar microfisuras y hacer que el esmalte sea más vulnerable.

“En vacaciones suelen modificarse los horarios, la alimentación y las rutinas de higiene, por lo que es más sencillo que aparezca sensibilidad, dolor al tomar bebidas frías o molestias al masticar. Ante esta situación, una valoración profesional a través de videoconsulta ayuda a detectar a tiempo posibles alteraciones y a decidir si es necesario acudir a una clínica para una exploración completa”, concluye Antonio Longo, de Sanitas Dental.