13 de julio de 2026

Sanitas gradúa a la XVII Promoción de su Programa MIR 

Corporativo
  • Desde 2009, más de 50 médicos han finalizado el Programa Sanitas MIR 
  • Sanitas Campus, con formación universitaria y FP, completa la apuesta de la compañía por la formación de profesionales sanitarios conectada con la práctica asistencial 

Este jueves se ha celebrado la ceremonia de la XVII promoción de graduados MIR de Sanitas Hospitales, en la que cinco médicos han obtenido la especialidad dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) tras completar cuatro años de residencia en los hospitales universitarios Sanitas La Zarzuela y La Moraleja. 

Durante el acto conmemorativo, se ha reconocido a cinco residentes de esta promoción de Obstetricia y Ginecología, Pediatría y Radiodiagnóstico.  Además, también se ha recibido a los residentes que se incorporan este año. 

“Formar nuevos especialistas es una responsabilidad directamente vinculada con la calidad de la medicina que queremos ofrecer. En Sanitas, los médicos MIR se integran en equipos clínicos con una actividad asistencial intensa, tecnología avanzada y una cultura de aprendizaje continuo. Esa combinación permite que desarrollen criterio médico, seguridad en la toma de decisiones y una forma de entender la medicina muy centrada en el paciente”, ha señalado Susana Quintanilla, directora general de Sanitas Hospitales. 

Desde 2009, más de 50 médicos han finalizado el Programa Sanitas MIR, incluyendo los cinco profesionales que se gradúan este año. Esta trayectoria consolida el papel de los hospitales universitarios Sanitas La Zarzuela y La Moraleja como centros docentes dentro del sistema de formación sanitaria especializada. De estos más de 50 profesionales, 20 se han incorporado al equipo de los hospitales de Sanitas al concluir su residencia, un dato que avala el compromiso de la compañía con la docencia y la inserción laboral. 

Los hospitales universitarios Sanitas La Zarzuela y La Moraleja están acreditados para la formación MIR en Obstetricia y Ginecología, Pediatría y Radiodiagnóstico. Estas especialidades permiten a los médicos en formación adquirir experiencia en áreas clínicas de elevada demanda, con un seguimiento estrecho por parte de los equipos docentes y una participación progresiva en la actividad asistencial. Además el Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar y el Hospital Blua Sanitas Valdebebas están acreditados por la Consejería de Sanidad como Hospitales Universitarios para formación pregrado. 

Sanitas no solo forma a médicos MIR en estas tres especialidades, sino que también recibe a otros médicos en formación que, procedentes de otras unidades docentes de hospitales públicos o privados de toda la geografía española, realizan rotaciones en servicios especializados como Radiología, Cirugía Vascular o Anestesiología. Además, la oferta formativa de la compañía va más allá de los centros propios y permite a sus médicos MIR rotar por otros hospitales para completar su formación y alcanzar todos los objetivos de sus planes formativos individuales, a través de convenios firmados con centros públicos. 

Esta apuesta por la formación sanitaria se completa con Sanitas Campus, que cuenta con dos proyectos educativos independientes: el Campus Universitario Sanitas-Universidad Europea con grado en Medicina, Enfermería, y Terapia Ocupacional y dos Másteres, uno de Terapia Manual Ortopédica en el tratamiento del dolor y otro en Psicología General Sanitaria. Para el próximo curso académico, a partir de septiembre, se añadirá el grado de Psicología y el Máster de formación permanente en Genómica Clínica, Medicina de Precisión y Asesoramiento Genético; y Campus FP, con centros en Madrid y Barcelona y especializados en formación profesional sanitaria. 

Este modelo conecta la formación académica con entornos sanitarios reales, favorece el aprendizaje práctico y acerca a los alumnos a la actividad asistencial desde las primeras etapas de su desarrollo profesional. En conjunto, los proyectos educativos de Sanitas superan los 900 alumnos y refuerzan la conexión entre formación, empleo sanitario y evolución tecnológica del sector.

13 de julio de 2026

El Hospital Blua Sanitas Valdebebas atiende a más de 100.000 pacientes en su primer año

Corporativo
  • El centro ha registrado 507.560 pruebas de laboratorio, 206.218 consultas y 67.847 pruebas de radiodiagnóstico desde su apertura
  • Oncología, Salud Mental, Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear refuerzan un modelo asistencial que combina atención presencial, seguimiento digital y alta especialización

El Hospital Blua Sanitas Valdebebas ha cumplido su primer año de actividad como el primer hospital nativo digital de Sanitas y uno de los centros que mejor representa la transformación del modelo asistencial de la compañía. Inaugurado en junio de 2025, integra atención presencial y digital desde el ingreso hasta el seguimiento médico.

En estos doce meses, el centro ha atendido a más de 60.000 pacientes únicos, ha realizado 507.560 pruebas de laboratorio, 206.218 consultas, 67.847 pruebas de radiodiagnóstico, 55.147 videoconsultas, 28.779 urgencias, 11.900 estancias hospitalarias y 13.689 cirugías.

“El primer año de un hospital supone siempre una prueba especialmente exigente, ya que es el momento en que el modelo asistencial diseñado se enfrenta a la realidad del día a día de los pacientes. Los resultados obtenidos en este periodo respaldan nuestro compromiso con una atención ágil, precisa y cercana. En Valdebebas combinamos tecnología de vanguardia, alta especialización médica y un acompañamiento personalizado para ofrecer la mejor experiencia asistencial», destaca Susana Quintanilla, directora general de Sanitas Hospitales.

El centro dispone de 110 habitaciones equipadas con tecnología avanzada y domótica integrada. Además, es el primer hospital de Europa en incorporar Alexa Smart Properties, una solución que posibilita a los pacientes controlar su entorno mediante comandos de voz y solicitar asistencia inmediata.

Entre sus áreas de referencia destaca el Instituto de Oncología Avanzada, que ofrece una atención integral a pacientes oncológicos. Su modelo combina tecnología diagnóstica y terapéutica con un enfoque humanizado e incorpora el cuidado de la salud mental como parte del proceso asistencial. En este primer año se han realizado más de 200 consultas oncológicas y 500 tratamientos en el hospital de día en coordinación con el área de Farmacia.

Asimismo, se ha realizado una atención oncológica continuada y multidisciplinar, en colaboración con el equipo de Urgencias, Radiología intervencionista y Radiodiagnóstico, principalmente.

En la Unidad de Radioterapia, se han llevado a cabo 433 tratamientos durante los primeros 12 meses del Hospital. El 85% de esos tratamientos se han realizado con intensidad modulada con control de imagen y movimiento.

El Instituto de Salud Mental cuenta con 20 camas de ingreso e integra psiquiatría y psicología en un entorno adaptado y seguro. El servicio se completa con hospital de día y urgencias 24 horas, lo que permite responder a distintas necesidades clínicas dentro de un mismo circuito asistencial. De este primer año destacan las más de 7,000 consultas de Psicología y Psiquiatría realizadas, el 30% atendidas de forma digital, 250 urgencias atendidas y los 140 ingresos en la unidad de hospitalización breve.

Por su parte, la Unidad de Radiodiagnóstico incorpora tecnología de última generación, como TAC espectral y dos resonancias magnéticas, una de ellas de 3 teslas. Estos equipos realizan diagnósticos de alta precisión en menos tiempo y forman parte del modelo de radiología verde, basado en la digitalización completa de las pruebas, la entrega de resultados en la nube y la reducción del impacto ambiental.

El área de Dental cuenta con especialidades como odontopediatría, endodoncia, periodoncia, implantología y cirugía maxilofacial, con el objetivo de favorecer una atención multidisciplinar.

En abril fue acreditado como centro universitario por la Comunidad de Madrid, lo que le autoriza a participar de forma activa en la formación práctica de estudiantes de grado en el ámbito sanitario.

En mayo, el centro puso en marcha una Unidad de Medicina Nuclear, que amplía su capacidad para diagnosticar, planificar tratamientos y realizar seguimiento de patologías complejas. Esta especialidad tiene una relevante aplicación en oncología, cirugía radioguiada, cardiología y neurología, y consolida un modelo asistencial más preciso y coordinado.

“Este hospital nacía con la vocación de ofrecer una medicina personalizada, digital y anticipativa para todos. Para lograrlo unimos a un equipo asistencial de gran experiencia, con un abordaje multidisciplinar de los casos y el uso de herramientas digitales que mejoran la experiencia de paciente y médicos y convertimos el centro en el hospital más moderno de Europa. Tras este primer año afrontamos el futuro de centro con ambición y con la intención de mantener a nuestros pacientes en el centro de todo lo que hacemos”, explica Susana Quintanilla, directora general de Sanitas Hospitales.

El Hospital Blua Sanitas Valdebebas alberga además una nueva Unidad de Ensayos Clínicos, sede física de la labor investigadora de la Fundación de Investigación de Sanitas Hospitales. Su actividad refuerza el papel del centro en el desarrollo de investigación clínica y en la incorporación de nuevas soluciones para los pacientes.

Por último, la sostenibilidad ha sido otro de los ejes del proyecto desde su diseño. El hospital funciona con energía 100% renovable, cuenta con climatización electrificada y logra una reducción del 94% en emisiones de CO2 frente a la media del sector hospitalario en España, según la consultora ARUP.

Asimismo, el edificio incorpora diseño biofílico, con cubiertas y jardines verdes que contribuyen a mejorar la calidad del aire, reducir el estrés y mitigar el efecto isla de calor. En paralelo, Sanitas y el Ayuntamiento de Madrid han reforestado más de 32.000 metros cuadrados en el barrio de Valdebebas con especies autóctonas como pinos, olivos, encinas y quejigos.

Con este balance, el Hospital Blua Sanitas Valdebebas cierra su primer año como el primer hospital nativo digital y con una asistencia sanitaria más digital, multidisciplinar y sostenible, con un modelo en el que la innovación clínica se orienta a mejorar la experiencia del paciente.

7 de julio de 2026

Cronotipos y horario de verano: por qué no todas las personas se adaptan igual

Notas de prensa
  • La preferencia biológica por los horarios de sueño y actividad influye en cómo el organismo ajusta sus ritmos con la llegada de más horas de luz

Con el cambio al horario de verano muchas personas experimentan dificultades para dormir, sensación de cansancio o menor concentración durante unos días. Este proceso de adaptación no se produce igual en todos los casos y está relacionado, en parte, con el cronotipo, es decir, con la preferencia biológica que determina cuándo el organismo tiende a activarse o a descansar.

El cronotipo está vinculado a los ritmos circadianos, un sistema interno que regula funciones como el sueño, la temperatura corporal o la liberación de hormonas a lo largo de un ciclo de aproximadamente 24 horas. Este reloj biológico permite que el cuerpo se sincronice con los cambios de luz y oscuridad del entorno, aunque no todas las personas lo hacen de la misma manera. “Cada organismo tiene su propio ritmo. Cuando se produce un cambio de hora, ese ajuste no es inmediato y puede generar un desfase entre lo que el cuerpo necesita y lo que exige la rutina diaria”, añade Virginia del Palacio, psicóloga de Blua de Sanitas.

Aunque cada persona presenta un patrón propio, los cronotipos suelen agruparse en tres perfiles generales. El cronotipo matutino corresponde a quienes se activan con facilidad a primera hora del día y concentran su mayor rendimiento durante la mañana. En el extremo opuesto se sitúa el cronotipo vespertino, caracterizado por una mayor dificultad para madrugar y un aumento progresivo de la energía a lo largo del día, con mejor rendimiento en las últimas horas. Entre ambos perfiles se sitúa el cronotipo intermedio, que agrupa a una parte importante de la población y se caracteriza por una mayor flexibilidad en los horarios.

Esta variabilidad no depende solo de los hábitos. En este sentido, estudios genéticos realizados en grandes cohortes internacionales, como 23andMe o el Biobanco del Reino Unido, han identificado múltiples variantes relacionadas con la preferencia por horarios más matutinos o vespertinos. Aun así, el entorno sigue siendo determinante. La exposición a la luz natural, la edad o la organización de la vida diaria influyen en cómo se regula ese reloj interno y en la facilidad para adaptarse a los cambios estacionales.

“El aumento de horas de luz y el adelanto del reloj pueden acentuar ese desajuste. Las personas con un cronotipo más vespertino tienden a experimentar mayores dificultades para conciliar el sueño a la nueva hora y para despertarse temprano, mientras que los perfiles más matutinos suelen adaptarse con mayor rapidez. En ambos casos, puede aparecer una sensación transitoria de fatiga o menor rendimiento. Cuando el horario social se adelanta, pero el organismo mantiene su ritmo previo, se produce un desfase temporal similar al jet lag. Durante unos días, es frecuente notar peor descanso o somnolencia diurna”, señala Daniel Blanes Jacquart neurólogo de la Unidad de Sueño del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.

Además del impacto en el sueño, este ajuste puede influir en el bienestar general. Los ritmos circadianos participan en la regulación de procesos metabólicos y hormonales, por lo que su alteración puede repercutir en el estado de ánimo, el apetito o los niveles de energía, especialmente cuando se prolonga o se combina con rutinas irregulares.

Ante esta situación, los expertos de Sanitas recomiendan algunas pautas para facilitar la adaptación al cambio de horario teniendo en cuenta el cronotipo:

  • Aprovechar la luz de la mañana. Salir al exterior durante las primeras horas del día, aunque sea unos minutos, ayuda al organismo a identificar el inicio de la jornada y favorece el ajuste del reloj biológico.
  • Bajar el ritmo antes de dormir. En las horas previas al descanso conviene reducir actividades que mantengan al cerebro demasiado activo. Una rutina tranquila, con menos pantallas y luz más suave, puede facilitar la conciliación del sueño.
  • Evitar cambios bruscos de horario. Mantener una hora de despertar similar entre semana y no desplazar demasiado las comidas ayuda a que el cuerpo mantenga una referencia estable durante el proceso de adaptación.
  • Organizar mejor los momentos de mayor esfuerzo. Cuando sea posible, conviene reservar las tareas que requieren más concentración para las horas en las que cada persona se siente más despejada. Esto puede reducir la sensación de cansancio acumulado.
  • Hacer más amable el despertar. Utilizar una alarma progresiva, dejar algo de luz natural en la habitación o dedicar unos minutos a activarse antes de empezar la jornada puede ayudar a reducir la sensación de aturdimiento al levantarse.

“El objetivo no es cambiar el cronotipo, sino entenderlo, pero sin olvidar que los hábitos diarios juegan un papel clave: cuando nuestras rutinas se construyen de forma coherente y se alinean con los ritmos naturales, el descanso y el bienestar general también mejoran”, concluye la psicóloga de Blua de Sanitas.

7 de julio de 2026

Fundación Sanitas y CEAR impulsan la salud emocional de menores refugiados a través del deporte y el acompañamiento psicopedagógico

Notas de prensa
  • La colaboración se desarrollará durante el ejercicio 2026-2027 y facilitará espacios psicosociales, actividades deportivas y apoyo especializado a niños, niñas y adolescentes refugiados
  • El proyecto incorpora el movimiento, el juego y la creatividad como herramientas para reforzar la seguridad y la integración comunitaria

Fundación Sanitas y CEAR han firmado un convenio de colaboración para impulsar el proyecto “Promoción del bienestar y la salud integral de menores refugiados”, que se desarrollará durante el ejercicio 2026-2027. La iniciativa tiene como objetivo fomentar el autoconocimiento, la seguridad personal y el apoyo psicopedagógico de niños, niñas y adolescentes refugiados.

El proyecto incorpora la actividad física, el movimiento y la psicomotricidad como herramientas para favorecer el bienestar emocional de los menores. Para ello, facilitará la participación de unos 30 jóvenes en actividades coordinadas por los equipos de CEAR y desarrolladas en asociaciones infantiles y juveniles, clubes y federaciones deportivas, siempre desde una perspectiva educativa e inclusiva.

Yolanda Erburu, vicepresidenta de Fundación Sanitas, ha señalado que “esta colaboración permite acompañar a menores refugiados desde una mirada integral, que tiene en cuenta su bienestar emocional, su desarrollo educativo y su integración social. El deporte, el juego y la expresión corporal pueden ayudarles a recuperar seguridad, reforzar la confianza y crear vínculos en espacios normalizados, algo especialmente importante cuando han vivido procesos de ruptura, cambio o incertidumbre”.

El convenio contempla espacios psicosociales y psicoeducativos orientados a la detección temprana de necesidades y al acompañamiento emocional. También incluirá actividades de ocio saludable, deportivas y corporales dirigidas a promover el bienestar, la regulación emocional y los hábitos saludables.

«Esta alianza con Fundación Sanitas refuerza nuestro compromiso con la infancia refugiada y nos permite mejorar nuestra atención con los más pequeños y pequeñas. A través del deporte y el acompañamiento psicopedagógico, trabajamos para mejorar su bienestar emocional, autoestima e integración en su nueva realidad», añade Violeta Brull, técnica de Alianzas con Empresas de CEAR.

Asimismo, el proyecto incorporará talleres creativos y expresivos, como arte, teatro o música, además de intervención con familias para fortalecer la parentalidad positiva y el acompañamiento educativo. Cuando se detecte la necesidad, se facilitará el acceso a apoyos especializados en desarrollo infantil y necesidades específicas.

Esta nueva iniciativa se suma a la colaboración que viene teniendo CEAR y Sanitas Dental desde 2022 para mejorar la salud bucodental de las personas refugiadas en España.

A través de este trabajo conjunto en materia de salud bucodental, hasta finales de 2025 se ha conseguido apoyar a 270 personas: 133 niños, niñas y jóvenes han recibido acompañamiento psicosocial y psicoeducativo, mientras que más de 200 personas han sido atendidas en clínicas de Sanitas Dental de Madrid, Málaga, Sevilla, Bilbao y Valencia. Además, se han distribuido 6.400 kits dentales acompañados de una guía de cepillado adaptada para adultos, adolescentes y niños y niñas.

El nuevo convenio se integra en Solidaridad en Acción, el programa de Fundación Sanitas que promueve el acceso a la salud y el apoyo social de colectivos en situación de vulnerabilidad mediante alianzas con entidades de referencia del ámbito social, la cooperación al desarrollo y la respuesta a emergencias.

6 de julio de 2026

Crema solar en personas mayores: cómo proteger una piel más frágil durante el verano 

Notas de prensa
  • Aplicar el protector media hora antes de salir, cubrir zonas olvidadas y repetirlo cada dos horas evita que la protección se quede en un gesto insuficiente

En verano, la exposición solar de las personas mayores no se produce solo en la playa. Un paseo, una comida en una terraza, el jardín de una segunda residencia, una salida al centro de día o un trayecto a pie hasta la farmacia suponen suficiente radiación para provocar quemaduras, manchas o irritaciones si la piel no está protegida. 

Con el paso de los años, la piel pierde grosor, elasticidad y capacidad de reparación. A esto se suma el daño solar acumulado durante décadas, que favorece la aparición progresiva de lesiones. Por eso, el protector solar en personas mayores no debe entenderse como un producto ocasional, sino como una medida de prevención diaria durante los meses de mayor radiación. 

“En una persona mayor, una quemadura solar tiene más impacto que en un adulto joven. La piel suele ser más fina, se reseca con facilidad y tarda más en regenerarse. Además, si existen heridas, úlceras, manchas previas o cicatrices recientes, la radiación irrita la zona y dificulta la recuperación”, explica Cristina Villegas, jefa de servicio de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. 

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios recomienda evitar la exposición solar entre las 12:00h y las 16:00h, utilizar protectores que cubran frente a radiación UVA y UVB, aplicarlos media hora antes de la exposición y reaplicarlos al menos cada dos horas. También recuerda que la crema no sustituye a otras medidas como sombreros, gafas de sol, ropa ligera que cubra la piel y permanecer en zonas de sombra. 

“La fotoprotección debe adaptarse a la situación funcional de cada persona. En ocasiones, la dificultad no está en conocer la recomendación, sino en poder aplicarla correctamente. Si hay rigidez en los hombros, dificultad para agacharse, pérdida de fuerza o deterioro cognitivo, zonas como la espalda, los pies o la parte posterior de las piernas quedan sin cubrir. En esos casos, ayudar a aplicar el protector también forma parte del cuidado preventivo, porque evita molestias que después limitan salidas, descanso o movilidad”, señala Miriam Piqueras, directora Médica de Sanitas Mayores. 

Ante esta situación, los especialistas de Sanitas Mayores recomiendan seguir una rutina sencilla para proteger la piel de forma correcta:

  • Aplicarlo antes de salir de casa. El protector debe aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición, sobre piel limpia y seca. En personas mayores, hacerlo antes de vestirse facilita cubrir zonas que después quedan parcialmente expuestas, como hombros, escote, cuello, antebrazos y piernas. 
  • Utilizar cantidad suficiente. Para la cara, se pueden usar como referencia dos líneas de producto extendidas en dos dedos. Para el cuerpo, la AEMPS recomienda utilizar aproximadamente dos cucharadas, unos 30 ml, cuando hay muchas zonas descubiertas. Una capa demasiado fina reduce de forma considerable la protección real. 
  • Seguir un orden para no olvidar zonas. Conviene empezar por cara, orejas, labios con bálsamo con SPF, cuello y nuca. Después, manos, antebrazos, piernas y empeines. En personas con poco cabello, el cuero cabelludo debe protegerse con crema o con sombrero. Las orejas, el dorso de las manos y los empeines son zonas que a menudo quedan sin cubrir y reciben mucha radiación en paseos o terrazas. 
  • Reaplicar el protector cuando corresponda. Una aplicación por la mañana no sirve para todo el día. Si la persona permanece al aire libre, debe renovarse cada dos horas y siempre después de sudar, bañarse o secarse con una toalla. En salidas cortas, como un paseo de 20 o 30 minutos fuera de las horas centrales, basta con una aplicación correcta antes de salir. 
  • Evitar la exposición prolongada. No se debe buscar una exposición mantenida para “acostumbrar” la piel. La salida al aire libre forma parte de una rutina saludable, pero en personas mayores la prioridad debe ser realizar actividad exterior de forma segura, preferiblemente a primera hora de la mañana o al final de la tarde. Si existen dudas sobre vitamina D, fragilidad ósea o necesidad de suplementación, conviene consultarlo con un profesional sanitario, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta.  
  • Revisar el estado del producto. No conviene usar cremas abiertas desde el verano anterior si han superado el periodo recomendado tras la apertura o si presentan cambios de olor, color o textura. El calor acumulado en coches, bolsos o terrazas también altera el producto. 

“El protector solar permite mantener salidas, paseos y actividades al aire libre sin asumir riesgos innecesarios. Incorporarlo a la rutina diaria, igual que la hidratación o la medicación pautada, facilita que el verano sea más seguro para las personas mayores y para quienes las acompañan”, concluye la directora Médica de Sanitas Mayores. 

6 de julio de 2026

Uno de cada tres españoles lleva más de un año sin acudir al dentista

Notas de prensa
  • Las revisiones periódicas ayudan a detectar caries, enfermedad periodontal, bruxismo o lesiones en la mucosa oral antes de que aparezcan dolor, sangrado o molestias persistentes

La salud bucodental forma parte del bienestar integral de la persona, aunque muchas veces solo recibe atención cuando aparecen dolor, molestias o una urgencia. Según el Estudio de Sanitas sobre Salud Bucodental 2026, el 31,2% de los españoles hace más de un año que no visita al dentista, un dato que refleja la necesidad de reforzar la prevención e incorporar las revisiones odontológicas a los hábitos de cuidado habituales.

Esta prevención resulta clave porque la ausencia de molestias no siempre significa que la boca esté sana. Muchas patologías bucodentales evolucionan de forma silenciosa durante meses y solo muestran signos evidentes cuando el problema ya se encuentra en una fase más avanzada. Las revisiones odontológicas permiten valorar el estado de dientes, encías, mucosas y articulación mandibular, además de identificar hábitos que pueden afectar a la salud oral, como una higiene insuficiente, el bruxismo o el consumo frecuente de alimentos y bebidas azucaradas.

“En odontología, el tiempo condiciona mucho el tratamiento. Un problema detectado en una revisión rutinaria puede resolverse con una intervención sencilla, mientras que ese mismo problema, si avanza durante meses, puede afectar a la estructura del diente, a la encía o incluso a la estabilidad de la pieza”, explica Antonio Longo, odontólogo del equipo Asistencial y de Innovación Clínica de Sanitas Dental.

Entre los problemas que pueden identificarse en una revisión periódica se encuentran las caries incipientes, que no siempre producen dolor al principio; la gingivitis, que suele manifestarse con sangrado o inflamación de las encías; la periodontitis, que puede provocar pérdida de soporte dental si no se trata; o el desgaste asociado al bruxismo, frecuente en personas que aprietan o rechinan los dientes. También pueden detectarse fisuras, empastes deteriorados, aftas recurrentes, heridas que no cicatrizan, alteraciones en la mordida, molestias en la articulación mandibular o lesiones en la mucosa oral que conviene valorar de forma temprana.

El sangrado de encías, la sensibilidad dental, el mal aliento persistente, la movilidad de alguna pieza, las heridas en la boca que no cicatrizan o las molestias al masticar pueden indicar alteraciones que requieren valoración profesional. Aun así, no todas las enfermedades bucodentales se manifiestan de forma evidente, por lo que la revisión anual permite completar ese seguimiento y adaptar las pautas de cuidado a cada paciente.

Además, la salud bucodental también influye en el bienestar general. La inflamación crónica de las encías, las infecciones orales o la pérdida de piezas dentales pueden dificultar la alimentación, alterar el descanso y afectar a la calidad de vida. Por este motivo, mantener una rutina preventiva resulta importante en todas las etapas de la vida. Entre las principales pautas de cuidado, los expertos de Sanitas Dental destacan:

  • No esperar a que aparezca dolor para pedir cita: muchas caries, problemas de encías o desgastes dentales evolucionan sin síntomas durante meses. Las revisiones periódicas permiten detectarlos antes de que requieran tratamientos más complejos.
  • Prestar atención a pequeños cambios en la boca: sangrado al cepillarse, sensibilidad al frío, cambios en la mordida, movilidad dental o llagas que tardan en cicatrizar son señales que conviene valorar, aunque no generen dolor intenso.
  • Revisar periódicamente empastes, implantes y prótesis: estos tratamientos también requieren seguimiento. Una revisión permite comprobar que mantienen su función correctamente y detectar desgastes, filtraciones o inflamaciones antes de que provoquen complicaciones.
  • Consultar ante signos de bruxismo: levantarse con tensión mandibular, dolor de cabeza al despertar o notar desgaste en los dientes puede indicar rechinamiento dental. Detectarlo de forma precoz ayuda a evitar daños progresivos en las piezas dentales y en la articulación mandibular.

“Cada paciente tiene un riesgo bucodental distinto. No necesita el mismo seguimiento una persona con encías sanas que alguien con antecedentes de enfermedad periodontal, implantes, ortodoncia o tendencia a desarrollar caries. La revisión permite ajustar la frecuencia de las visitas y las pautas de higiene a cada caso”, concluye Antonio Longo, odontólogo de Sanitas Dental.

3 de julio de 2026

Rutinas flexibles tras el fin del curso escolar para proteger el descanso y el bienestar infantil

Notas de prensa
  • Los pediatras aconsejan conservar referencias básicas de descanso, alimentación y ocio activo durante las semanas sin clase

El final del curso escolar transforma de forma repentina la rutina diaria de miles de niños. Desaparecen los madrugones, la jornada escolar, las actividades extraescolares y buena parte de las referencias que ordenaban la semana. Este cambio suele vivirse como una liberación, aunque, si los nuevos ritmos se instauran sin cierta planificación, puede alterar el sueño, incrementar el tiempo de pantallas y dificultar la gestión emocional.

Durante las vacaciones es habitual que se relajen los horarios de descanso y alimentación, aumente el sedentarismo y se intensifique el uso de dispositivos electrónicos. Por ello, es recomendable conservar referencias básicas a la hora de acostarse y en las comidas, además de planificar actividades en familia o con otros niños que favorezcan el movimiento y la interacción social.

“Las vacaciones escolares deben permitir descanso y flexibilidad, pero los niños siguen necesitando cierta estabilidad en su día a día. Cuando las horas de sueño, las comidas o el tiempo de pantallas cambian constantemente, al organismo le resulta más difícil mantener un ritmo equilibrado y diferenciar los momentos de actividad de los de descanso”, explica Jorge Buenavida, psicólogo de Blua de Sanitas.

Uno de los ámbitos que más se resiente durante este periodo es el sueño. Según la Sociedad Española de Sueño, los niños en edad escolar necesitan dormir entre 9 y 12 horas diarias, mientras que los adolescentes requieren entre 8 y 10 horas para favorecer un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional.

En verano, retrasar la hora de acostarse puntualmente no supone necesariamente un problema; sin embargo, cuando el cambio se prolonga durante semanas, aparecen con más frecuencia irritabilidad, dificultades para retomar los horarios habituales cuando se aproxima el inicio del nuevo curso.

Ante esta situación, los expertos de Sanitas recomiendan aplicar algunos ajustes sencillos durante las primeras semanas de vacaciones:

  • Mantener una hora de despertar relativamente estable. No es necesario reproducir los horarios del periodo lectivo, pero conviene evitar diferencias muy amplias entre unos días y otros. Contar con una referencia similar al inicio de la jornada ayuda a ordenar el descanso nocturno y facilita que el niño identifique el comienzo del día.
  • Respetar horarios regulares de comidas. El desayuno, la comida y la cena funcionan como referencias temporales. Cuando se retrasan varias horas de forma habitual, el día pierde estructura y resulta más difícil mantener un patrón estable de sueño, actividad y descanso.
  • Fomentar la actividad física y la exposición a la luz natural. Salir de casa durante la mañana o realizar alguna actividad al aire libre contribuye a regular el ritmo sueño-vigilia. El movimiento diario, adaptado a la edad y a la temperatura, ayuda además a reducir el sedentarismo propio de los meses sin clase.
  • Establecer límites al uso de pantallas. Las vacaciones suelen ampliar el tiempo frente a móviles, tabletas o televisión. Pactar momentos concretos reduce discusiones y evita que el ocio digital desplace el juego, la lectura, el descanso o los planes en familia. En las horas previas al sueño, conviene retirar los dispositivos con luz intensa.
  • Adaptar los cambios de forma progresiva. Si el niño va a iniciar un campamento, un viaje o una nueva rutina familiar, resulta preferible ajustar los horarios poco a poco en los días previos. Adelantar de golpe la hora de acostarse o de despertarse suele generar más resistencia y dificulta la adaptación.
  • Crear una rutina relajante antes de dormir. Reducir la intensidad al final del día, leer, preparar la ropa del día siguiente o mantener una conversación calmada ayuda a que el niño asocie ese momento con el descanso. La clave está en repetir señales sencillas, no en imponer una dinámica rígida.

“Los niños se adaptan mejor cuando saben qué va a ocurrir durante la jornada. Anticipar los planes, explicar los posibles cambios y mantener algunos límites favorece una convivencia más tranquila y reduce los conflictos. La flexibilidad funciona mejor cuando existe una mínima estructura”, señala Jorge Buenavida.

Los expertos recuerdan que la adaptación debe entenderse como un proceso gradual. El verano es una oportunidad para descansar, ganar autonomía y compartir más tiempo en familia, siempre que la flexibilidad propia de esta etapa no implique abandonar por completo los hábitos que protegen la salud física y emocional.

3 de julio de 2026

Por qué algunas personas no logran descansar ni desconectar durante las vacaciones

Notas de prensa
  • La autoexigencia mantenida durante los días libres puede dificultar la recuperación emocional y hacer que las vacaciones resulten menos reparadoras

Las vacaciones suelen asociarse a descanso, ocio y desconexión. Sin embargo, para algunas personas los días libres generan incomodidad, sensación de improductividad o culpa por no estar resolviendo tareas o aprovechando cada hora.

Esta sensación aparece cuando el valor personal se asocia de forma excesiva al rendimiento. En estos casos, la relajación se interpreta como una concesión que debe justificarse y no como una necesidad básica para recuperarse. Este patrón se observa con frecuencia en perfiles muy responsables, acostumbrados a exigirse mucho y con dificultades para poner límites a la disponibilidad laboral.

“El sentimiento de culpa no está en las vacaciones, sino en la creencia de que detenerse equivale a fallar. Esa idea activa una especie de vigilancia interna que provoca que, aunque la persona esté fuera del trabajo, siga revisando mentalmente lo pendiente o pensando que debería estar haciendo algo útil”, explica Soledad Scarcella, psicóloga de Blua de Sanitas.

Esta forma de relacionarse con el reposo hace que los días libres pierdan parte de su función reparadora. “Las vacaciones no producen recuperación por sí solas. Lo que permite recuperarse es reducir la exigencia mental habitual. Cuando la persona mantiene la misma presión interna que durante el resto del año, el organismo sigue funcionando en estado de alerta y el descanso pierde gran parte de su efecto reparador”, añade Soledad Scarcella.

Ante esta situación, los expertos alertan de las consecuencias sobre el bienestar psicológico de mantener la autoexigencia durante las vacaciones:

  • Sueño menos reparador: la activación mental sostenida dificulta la conciliación del sueño y, en algunos casos, provoca despertares frecuentes. Por eso, aunque se duerman más horas, puede aparecer sensación de cansancio al despertar.
  • Mayor irritabilidad: cuando los días libres se viven desde la obligación, cualquier interrupción o plan imprevisto puede generar impaciencia. La mente sigue funcionando en modo tarea, incluso en un periodo pensado para recuperarse.
  • Dificultad para disfrutar: la presión por aprovechar el tiempo reduce la atención hacia lo placentero. Actividades sencillas como leer, pasear o no hacer nada pueden vivirse con incomodidad si se interpretan como tiempo desperdiciado.
  • Cansancio emocional: sostener la exigencia interna también durante las vacaciones impide que el sistema psicológico baje el ritmo, lo que incrementa la sensación de saturación y desgaste.
  • Problemas de concentración al volver: la falta de recuperación real suele hacer que la reincorporación se afronte con menor claridad mental, más dispersión y peor tolerancia a la presión.

“Relajarse no significa desentenderse de las responsabilidades. Significa permitir que el organismo recupere recursos para poder responder después con más estabilidad. Cuando la autoexigencia impide descansar incluso en periodos destinados a la recuperación, puede ser útil consultar con un profesional para identificar qué creencias o hábitos están manteniendo ese malestar. En este sentido, la videoconsulta permite acceder a apoyo psicológico también durante las vacaciones, sin necesidad de esperar a la vuelta”, concluye la psicóloga de Blua de Sanitas.

3 de julio de 2026

Insomnio o molestias digestivas, entre las consecuencias del consumo excesivo de bebidas energéticas

Notas de prensa
  • Según la AESAN, el 25% de los españoles consume bebidas energéticas, de media, dos veces por semana

La ingesta frecuente de bebidas energéticas puede afectar a la salud bucodental. Su elevada acidez favorece la erosión del esmalte, mientras que, si se consumen a sorbos durante varias horas o sustituyen al agua como forma de hidratación, pueden aumentar la exposición ácida de los dientes y favorecer síntomas como sensibilidad dental o sensación de sequedad bucal.

En este contexto, según el Estudio Sanitas de Salud Bucodental, entre los problemas bucodentales más frecuentes sufridos por los españoles encuestados se encuentran la sensibilidad dental (37,5%); las caries (27,2%); y la sequedad bucal (15,9%).

Asimismo, la AESAN señala que el 25% de los españoles consume bebidas energéticas, de media, dos veces por semana. Casi la mitad de quienes las toman, el 49%, lo hace al menos una vez al día, y el 47% las mezcla regularmente con alcohol.

“El daño en la boca aparece por la repetición. Cada lata reduce el pH oral, la saliva necesita tiempo para compensarlo y, si antes de que la boca se recupere se vuelve a tomar otra bebida ácida, el esmalte entra en un ciclo de agresión continua. Muchos pacientes no lo perciben hasta que aparecen síntomas como la sensibilidad al frío o molestias al cepillarse”, explica Antonio Longo, odontólogo del equipo Asistencial y de Innovación Clínica de Sanitas Dental.

No obstante, las bebidas energéticas también pueden tener consecuencias sobre el organismo. “Cuando la ingesta es puntual, el impacto suele ser limitado en personas sanas. Sin embargo, si se toman de manera constante para estudiar, trabajar, entrenar o salir de fiesta, pueden empezar a aparecer señales como taquicardias o palpitaciones, nerviosismo o alteraciones del sueño que conviene no normalizar”, señala Pablo Turrión, director médico del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

El riesgo puede ser especialmente relevante en adolescentes, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas con hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, problemas de sueño o quienes toman medicación habitual.

Ante esta situación, Antonio Longo, odontólogo de Sanitas Dental destaca las principales consecuencias que puede traer consigo el consumo excesivo de bebidas energéticas:

  • Ansiedad, nerviosismo e irritabilidad: una dosis elevada de cafeína puede asociarse a acidez, náuseas, dolor de estómago o diarrea, especialmente cuando se consumen en ayunas, en grandes cantidades o de forma rápida.
  • Insomnio y peor calidad del descanso: tomarlas por la tarde o por la noche dificulta la conciliación del sueño y puede reducir la calidad del descanso. En algunos casos, la persona duerme, pero se despierta con sensación de cansancio.
  • Molestias digestivas: su composición se asocia a acidez, náuseas, dolor de estómago o diarrea, especialmente cuando se consumen en ayunas o de forma rápida.
  • Mayor riesgo al mezclarlas con alcohol: la cafeína puede reducir la percepción de cansancio o somnolencia asociada al alcohol. Esto favorece que se beba más de lo previsto o que se infravalore el nivel real de intoxicación.

Por todo ello, los expertos de Sanitas recomiendan adoptar algunas medidas concretas para reducir riesgos:

  • Reservarlas para momentos puntuales: no conviene incorporarlas como una bebida diaria ni utilizarlas como sustituto del descanso.
  • Evitar el consumo a sorbos durante horas: cuanto más tiempo permanece la bebida en contacto con los dientes, mayor es la exposición ácida del esmalte.
  • No tomarlas antes de dormir: como pauta general, resulta aconsejable evitarlas por la tarde y durante la noche, especialmente en personas con problemas de sueño.
  • Enjuagarse con agua después de beberlas: esta medida ayuda a arrastrar restos de azúcar y a reducir la acidez en la boca. Si se va a realizar el cepillado tras consumir bebidas ácidas, es preferible esperar un tiempo prudencial, especialmente en personas con sensibilidad dental o riesgo de erosión del esmalte.

“Si consumir bebidas energéticas se convierte en un hábito diario, es aconsejable revisarlo con un profesional en consulta. De esta forma, se puede detectar si hay un problema de base y valorar alternativas más saludables y evitar que surjan molestias a largo plazo que afecten al bienestar general” concluye Turrión, médico de Sanitas.