24 de agosto de 2026

CONVOCATORIA DE LA JUNTA GENERAL EXTRAORDINARIA DE ACCIONISTAS SANITAS S.A. DE SEGUROS

Corporativo

El Consejo de Administración acuerda por unanimidad convocar la Junta General Extraordinaria de Accionistas de la mercantil SANITAS S.A. DE SEGUROS (la “Sociedad”) para su celebración en primera convocatoria el día 28 de septiembre de 2026, a las 12:30 horas, en el domicilio social, sito en Madrid, calle Ribera del Loira nº 52, de acuerdo con el siguiente:

Orden del Día

  1. Reelección o nombramiento de consejeros.
  2. Reelección de auditores de cuentas de la Sociedad.
  3. Apoderamiento para la elevación a público de los acuerdos sociales adoptados, y para el otorgamiento de las escrituras de subsanación y ratificación que fueran precisas para la inscripción, en su caso, en el Registro Mercantil de los acuerdos adoptados.
  4. Redacción, lectura y aprobación, si procede, del Acta de la reunión o, en su caso, nombramiento de interventores para la aprobación de la misma.

Asistencia. Conforme a lo previsto en el artículo 17º de los Estatutos Sociales, los accionistas podrán asistir, de forma personal o debidamente representados, presencialmente o si así lo desean, mediante conexión remota y simultánea a través de medios telemáticos (“asistencia telemática”).

La asistencia telemática, y el ejercicio en tal caso de los derechos del accionista, incluido el derecho de voto, se realizará por videoconferencia en tiempo real desde cualquier dispositivo con acceso a Internet dotado de cámara, a través de la plataforma “Microsoft Teams” habilitada al efecto por la Sociedad, a la que podrán acceder los accionistas según lo indicado a continuación.

Los accionistas que deseen asistir telemáticamente a la Junta General deberán solicitarlo, desde el día siguiente a la publicación de la presente convocatoria hasta como máximo las 12:30 horas del 22 de septiembre de 2026, por correo electrónico dirigido a la dirección “societario@sanitas.es”.

La solicitud de asistencia telemática deberá incluir la siguiente información y documentación adjunta: (i) nombre y apellidos o denominación social del accionista; (ii) copia del DNI o pasaporte del accionista; (iii) número de acciones de las que sea titular; (iv) número de teléfono, domicilio y dirección de correo electrónico de contacto del accionista y (v) además, en caso de representantes de cualquier accionista, la información y documentación anterior referente al representante junto con los documentos acreditativos de la representación. Recibida la solicitud y documentación y acreditado el derecho del accionista a la asistencia telemática, se le comunicará (por correo electrónico remitido dentro de los 5 días siguientes y no más tarde de las 24 horas previas a la celebración de la Junta) su correcta acreditación y registro para la asistencia telemática a la Junta, con las claves o enlaces que deberá emplear para su conexión telemática.

La plataforma de asistencia telemática estará operativa a partir de las 11:45 horas del día de celebración de la Junta. El accionista o su representante registrado deberá conectarse a dicha plataforma no más tarde de las 12:15 horas de dicho día, no admitiéndose con posterioridad a dicha hora ninguna conexión para el ejercicio del derecho de asistencia telemática. El accionista podrá seguir, intervenir y votar en tiempo real en relación con los distintos puntos del Orden del Día siguiendo las instrucciones que al efecto se le indiquen.

La Sociedad no será responsable de los perjuicios que pudieran ocasionarse a los accionistas por razón de los dispositivos que empleen o derivados de averías, sobrecargas, fallos en la conexión u otros eventos análogos ajenos a la voluntad de la Sociedad que impidan o dificulten la asistencia telemática.

En Madrid, a 24 de agosto de 2026 – El secretario del Consejo de Administración.

D. Miguel Escalona de Molina

20 de agosto de 2026

Comparación social en verano y cómo las redes pueden aumentar la insatisfacción personal

Notas de prensa
  • La exposición constante a viajes y experiencias idealizadas en redes sociales puede aumentar la sensación de que el propio verano resulta insuficiente
  • Los expertos recomiendan reducir el consumo digital cuando genera comparación y recuperar un descanso más ajustado a las necesidades reales

El verano puede convertirse en una época especialmente sensible para la comparación social. Durante estas semanas, las redes sociales multiplican la exposición a viajes, celebraciones o encuentros con amigos que muchas veces se muestran como momentos perfectos. Esa sucesión de imágenes puede hacer que algunas personas perciban su realidad como menos atractiva.

La comparación no aparece solo ante grandes destinos. También se activa al ver una cena en una terraza, una tarde junto al mar o una reunión que se presenta de forma especialmente cuidada. Las dificultades pueden aparecer cuando esas publicaciones se utilizan como referencia para evaluar el propio éxito personal, en lugar de entenderse como fragmentos seleccionados de la experiencia de otras personas.

“En verano aumenta la visibilidad de lo que hacen los demás y eso intensifica la comparación. La mente tiende a completar lo que no ve. A partir de una foto feliz, imagina unas relaciones más sólidas o unas vacaciones mejores. Esa lectura suele ser injusta, porque enfrenta la experiencia completa de una persona con el momento más cuidado de otra”, explica Delia García Moratilla, psicólogo de Blua de Sanitas.

Esta dinámica puede afectar más a quienes atraviesan etapas de cansancio, soledad, incertidumbre laboral o dificultades económicas. En estos casos, ver de forma constante actividades ajenas suele reforzar pensamientos como “todo el mundo está disfrutando menos yo” o “mi vida va más lenta”. Aunque no siempre se expresen en voz alta, estas ideas contribuyen a aumentar la frustración y dificultar el disfrute de lo que sí está ocurriendo.

Además, los días libres no siempre responden a la imagen idealizada del verano. Hay personas que trabajan, que cuidan a familiares, que no pueden viajar o que necesitan descansar sin grandes propuestas. Cuando el entorno digital favorece la exhibición del ocio, algunas personas pueden llegar a vivir el descanso con la presión de demostrar que lo están aprovechando.

La comparación también puede modificar la forma de decidir. Algunas personas organizan actividades pensando más en cómo se verán desde fuera que en lo que realmente necesitan. Otras sienten culpa por quedarse en casa o hacer algo sencillo. En ambos casos, el tiempo libre pierde parte de su función reparadora porque queda condicionado por una evaluación externa.

“Cuando el valor de las vacaciones depende de si parecen especiales, la persona tiende a desconectarse de sus propias necesidades. A veces el cuerpo pide parar, pero la cabeza insiste en producir experiencias que se puedan enseñar. Esa presión convierte el descanso en otra forma de exigencia”, señala la psicóloga de Blua de Sanitas.

Ante esta situación, conviene observar qué efecto tiene el uso de redes sociales sobre el estado de ánimo. Cuando después de consultarlas aparece de forma recurrente emociones como tristeza, irritabilidad o sensación de insuficiencia, puede ser recomendable reducir temporalmente la exposición a contenidos centrados en mostrar una vida aparentemente perfecta, ya que tienden a reforzar la comparación.

Asimismo, hay que recordar que una publicación no equivale a una vida completa también ayuda a aportar perspectiva. Las imágenes muestran momentos seleccionados, pero no el contexto personal, económico o emocional que hay detrás. Por eso, planificar el verano desde la necesidad real de cada persona resulta más saludable que hacerlo desde lo que parece esperable.

El consumo digital requiere especial cuidado cuando la persona se encuentra cansada, sola o desanimada, ya que en esos estados la comparación suele intensificarse. Aprovechar el verano no consiste en acumular experiencias para mostrarlas, sino en encontrar un ritmo que permita recuperarse física y emocionalmente. A veces, quedarse en casa, leer, dormir mejor o pasar tiempo con alguien cercano responde mejor al propio bienestar que llenar los días de actividades que no encajan con el momento vital.

“Compararse de forma puntual es humano, es un mecanismo psicológico habitual, pero puede resultar problemático cuando esa comparación se vuelve frecuente, deteriora el bienestar emocional o hace que la persona sienta que su vida nunca es suficiente, en estos casos, conviene prestarle atención e incluso valorar una atención profesional cuando el malestar se mantiene en el tiempo, ya sea de forma presencial o mediante videoconsulta. El objetivo no es dejar de usar redes sociales, sino aprender a relacionarse con ellas sin que definan el valor de lo propio”, concluye Delia García Moratilla.

19 de agosto de 2026

Por qué las temperaturas extremas disparan la sensibilidad dental

Notas de prensa
  • En personas mayores, la sequedad bucal, algunos tratamientos farmacológicos y el desgaste acumulado favorecen que estas molestias sean más frecuentes

Las temperaturas extremas pueden influir en la salud bucodental, especialmente cuando se combinan con hábitos veraniegos, como ingerir bebidas muy frías, consumir helados o alternar ambientes de calor intenso con espacios climatizados. Estos contrastes térmicos suelen desencadenar molestias breves y punzantes en los dientes cuando existe sensibilidad dental.

En este contexto, la sensibilidad dental se sitúa como una de las molestias bucodentales más frecuentes entre los españoles, con una prevalencia del 37,5 %, según el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2026. Esta dolencia suele relacionarse con el desgaste del esmalte o la retracción de la encía, que dejan expuesta la dentina y facilitan la transmisión de estímulos térmicos, químicos o táctiles.

Cuando la dentina queda expuesta, los cambios bruscos de temperatura alcanzan con más facilidad los pequeños conductos que conectan con las terminaciones nerviosas. Por eso, al beber agua muy fría, tomar alimentos calientes o consumir productos ácidos, puede aparecer una molestia breve, punzante y localizada que suele durar pocos segundos, aunque resulta muy incómoda.

“La temperatura no causa por sí sola la sensibilidad dental, pero actúa como detonante cuando el diente ya tiene una zona vulnerable. Un esmalte desgastado, una encía retraída, una caries, una fisura o un tratamiento dental reciente pueden facilitar el paso del estímulo. Si además existe bruxismo, cepillado agresivo, erosión por ácidos o uso de blanqueadores sin supervisión, la molestia aparece con más facilidad. Por eso conviene identificar la causa y no limitarse a evitar las bebidas frías”, explica Victoria Cartaya, odontóloga del Equipo de Innovación Clínica y Calidad Asistencial de Sanitas Dental.

En personas mayores, esta situación requiere especial atención. Con el paso del tiempo es más frecuente encontrar encías retraídas, restauraciones antiguas, desgaste dental, caries radiculares o sequedad bucal asociada a determinados medicamentos o enfermedades. La saliva ayuda a proteger la boca, neutralizar ácidos, arrastrar restos de alimentos y mantener el equilibrio de la cavidad oral, por lo que su disminución deja los dientes más expuestos a molestias, caries e infecciones.

“En la población mayor, una sensibilidad que antes no existía no debe atribuirse automáticamente a la edad. A veces revela cambios en la encía, pérdida de esmalte, caries radicular o sequedad mantenida. Detectarlo a tiempo permite ajustar la higiene, revisar tratamientos y evitar que una molestia aparentemente menor acabe afectando a la alimentación o al cuidado diario de la boca”, señala Miriam Piqueras, directora médica de Sanitas Mayores.

Ante esta situación, los expertos de Sanitas Dental recomiendan una serie de pautas para reducir la sensibilidad asociada a los contrastes térmicos:

·         Evitar cambios extremos de temperatura en pocos segundos al comer: alternar una bebida muy fría con comida caliente, o morder hielo después de tomar alimentos templados, puede aumentar la respuesta dolorosa en dientes sensibles y favorecer microfisuras o molestias en piezas ya vulnerables.

·         Usar cepillos de filamentos suaves, pasta fluorada y revisar la técnica de cepillado: cepillarse con demasiada presión desgasta el esmalte y favorece la retracción gingival con el tiempo. La higiene debe ser eficaz, suave y mantenida, idealmente dos veces al día.

·         Reducir la frecuencia de bebidas ácidas y evitar el cepillado inmediato tras tomarlas: refrescos, bebidas energéticas, zumos cítricos o agua con limón erosionan el esmalte si se toman de forma repetida. Es preferible concentrar su consumo en momentos concretos, beber agua después y esperar al menos 30 minutos antes de cepillarse.

·         No iniciar blanqueamientos sin valoración profesional: los productos blanqueadores mal indicados o repetidos con demasiada frecuencia aumentan la sensibilidad y pueden irritar dientes y encías.

·         Consultar al odontólogo si la sensibilidad aparece de forma súbita, se mantiene o se localiza en una pieza concreta: una molestia persistente puede deberse a caries, fisura, restauración defectuosa, enfermedad periodontal o caries radicular, especialmente en personas mayores.

“La sensibilidad dental tiene tratamiento cuando se identifica bien la causa. En algunos casos basta con una pasta desensibilizante con flúor, nitrato potásico o fluoruro de estaño, o con una aplicación profesional de flúor; en otros hay que tratar una encía retraída, una caries, una fisura o una restauración deteriorada. La revisión, ya sea presencial o a través de videoconsulta cuando proceda, ayuda a distinguir una molestia puntual de un problema que necesita abordaje clínico”, concluye Victoria Cartaya, odontóloga de Sanitas Dental.

18 de agosto de 2026

Viajes largos en personas mayores: cómo prepararlos para llegar con más seguridad

Notas de prensa
  • Planificar pausas, hidratarse y llevar la medicación organizada ayuda a reducir complicaciones durante los desplazamientos de verano

Los desplazamientos largos forman parte de muchos planes de verano, especialmente cuando se viaja para reunirse con familiares o pasar unos días fuera del domicilio habitual. Sin embargo, en las personas mayores, pasar varias horas en coche, tren, autobús o avión puede afectar a la circulación, la movilidad y el control de enfermedades crónicas.

Permanecer sentado durante mucho tiempo reduce la actividad muscular de las piernas, dificulta el retorno venoso y favorece la hinchazón de tobillos. A esto se suman factores habituales en verano, como el calor, la menor ingesta de agua por miedo a necesitar ir al baño o los cambios en horarios de comida y medicación.

“Muchas complicaciones durante un traslado no aparecen por el trayecto en sí, sino por la suma de pequeñas alteraciones: se bebe menos agua, se camina menos, se retrasa una comida o se modifica una toma. En una persona mayor, esos cambios pueden traducirse en mareo, cansancio intenso, descompensación de la tensión o empeoramiento de una patología previa”, explica Miriam Piqueras, directora médica de Sanitas Mayores.

Uno de los riesgos asociados a los desplazamientos prolongados, especialmente cuando se permanece sentado más de cuatro horas, es la trombosis venosa profunda. Aunque el riesgo global es bajo, aumenta cuando existen factores como edad avanzada, antecedentes personales o familiares de trombosis, cirugía o ingreso reciente, cáncer activo o tratamiento oncológico, obesidad, movilidad limitada, varices, enfermedades cardiopulmonares o diabetes. En estos casos conviene consultar previamente con un profesional sanitario si son necesarias medidas individualizadas, como medias de compresión u otras recomendaciones específicas.

“También conviene prestar atención a la rigidez muscular y articular. Quienes tienen artrosis, molestias lumbares, prótesis articulares, problemas de equilibrio o pérdida de fuerza pueden llegar al destino con más dolor o inseguridad al caminar si han pasado demasiadas horas sin moverse”, añade por su parte explica Parham Khosravi, director médico de Sanitas.  

En cualquier caso, la recomendación no debe ser evitar la salida, sino prepararla mejor. Cuando una persona mayor sabe cuándo parar, cómo moverse, qué medicación llevar y qué síntomas vigilar, el traslado se afronta con más seguridad. “El miedo a marearse, necesitar ayuda o no llegar al baño a tiempo puede llevar a beber menos, moverse menos o no pedir una pausa. Pactar paradas, llevar la medicación visible y anticipar qué hacer ante una molestia ayuda a reducir la incertidumbre, aumenta la sensación de control y permite que la persona mayor participe en las decisiones sin vivir el traslado como una pérdida de autonomía», apunta Pablo Ramos, psicólogo de Blua de Sanitas.

Ante esta situación, los expertos de Sanitas Mayores recomiendan:

Preparar la medicación antes de salir. Conviene llevarla en el equipaje de mano, preferiblemente en su envase original, con dosis suficientes para toda la estancia y algunos días adicionales por posibles retrasos. También es recomendable llevar una lista actualizada con el nombre de los fármacos, dosis, horario, alergias relevantes y patología de base; en viajes internacionales o con medicamentos sujetos a control, puede ser necesario revisar requisitos específicos o llevar informe/prescripción.

Además de organizar las tomas, conviene revisar cómo se conservarán los medicamentos durante el trayecto. Muchos fármacos deben mantenerse lejos del calor excesivo, la humedad y la exposición directa al sol; algunos, como insulinas u otros tratamientos específicos, pueden requerir condiciones concretas de conservación. Ante la duda, es recomendable revisar el envase o prospecto y consultar con un profesional sanitario.

Evitar reducir líquidos por miedo a ir al baño. En las personas mayores, la deshidratación puede favorecer mareo, estreñimiento, confusión, infecciones urinarias y caídas, especialmente en días de calor. Conviene beber agua de forma regular y planificar paradas; en personas con insuficiencia cardiaca, enfermedad renal o restricción hídrica, la pauta de ingesta debe individualizarse según indicación sanitaria.

Mover las piernas con regularidad. En avión, tren o autobús conviene levantarse y caminar cuando sea posible, idealmente cada 2-3 horas, y realizar ejercicios desde el asiento como elevar talones, flexionar tobillos, levantar puntas de los pies y contraer los gemelos. En coche, es recomendable planificar paradas para caminar unos minutos y estirar las piernas.

Elegir ropa y calzado adecuados. Las prendas muy ajustadas en cintura, ingles o piernas pueden dificultar la circulación. Si existe indicación médica de medias de compresión, deben utilizarse según pauta.

Mantener horarios de comida razonables. Saltarse comidas o tomar alimentos muy copiosos puede alterar la tensión, la glucosa o la digestión, especialmente en personas con diabetes, hipertensión o insuficiencia cardiaca.

Vigilar señales de alarma. La inflamación repentina o marcada de una sola pierna, dolor o sensibilidad en la pantorrilla, enrojecimiento o aumento de temperatura local requieren valoración médica. Si aparece dificultad para respirar, dolor torácico que empeora al respirar o toser, palpitaciones, tos con sangre, desmayo, mareo intenso o pérdida brusca de fuerza, se debe solicitar atención urgente.

17 de agosto de 2026

Tomate, calabacín o plátano: alimentos para dormir mejor durante el verano

Notas de prensa
  • Los expertos aconsejan adelantar la cena y elegir preparaciones ligeras, con buena densidad nutricional y fáciles de digerir

Las altas temperaturas nocturnas dificultan la conciliación del sueño y provocan despertares más frecuentes. El calor altera la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal y, cuando se combina con cenas pesadas o una hidratación concentrada al final del día, el descanso puede verse todavía más afectado.

“Durante el verano conviene adelantar la cena y elegir preparaciones ligeras, con buena densidad nutricional y fáciles de digerir. En este marco, cabe priorizar alimentos ricos en agua y ligeros como tomate, calabacín o cremas frías, aunque también hay alimentos como el plátano o algunos frutos secos, que contienen nutrientes relacionados con la relajación muscular y la regulación del sueño, como el magnesio o el triptófano. En cambio, los fritos, las salsas pesadas o el picante contribuyen a digestiones más lentas o aumentar la sensación de calor”, explica Natalia Galán, nutricionista de Blua de Sanitas.

La alimentación no actúa como una solución aislada frente al insomnio, pero sí ayuda a reducir molestias digestivas, sensación de sed, reflujo o pesadez durante la noche. Por ello, en los meses de calor resulta recomendable revisar tanto lo que se cena como el momento en que se hace, especialmente en personas con sueño fragmentado, patologías crónicas o mayor sensibilidad a los cambios de temperatura.

Por otro lado, en la población mayor esta planificación adquiere un valor añadido. Con la edad, el sueño tiende a ser más ligero y la percepción de sed a disminuir, lo que intensifica el riesgo de no beber lo suficiente durante el día. “En las personas mayores, dormir mal durante varios días se traduce en más cansancio, peor equilibrio, irritabilidad o menor capacidad para mantener sus rutinas. Ante esta situación, es fundamental proporcionarles una cena tranquila, apetecible y adaptada a sus gustos para preservar la sensación de normalidad”, señala Miriam Piqueras, directora médica de Sanitas Mayores.

En este punto, los expertos de Sanitas recomiendan estas pautas para favorecer el descanso en las noches de calor:

Cenar temprano: dejar pasar al menos dos horas entre la última comida principal y el momento de acostarse disminuye la pesadez digestiva. Asimismo, conviene evitar raciones excesivas, sobre todo cuando la temperatura nocturna es elevada.

También es interesante mantener una hidratación adecuada durante todo el día para evitar tomar cantidades excesivas de agua durante la cena o antes de dormir, ya que esto también puede favorecer los despertares nocturnos.

No llegar a la noche con hambre acumulada: en verano es habitual comer de forma más desordenada o saltarse alguna comida por el calor, lo que hace que la cena sea más abundante de lo necesario. Ante esta situación, es recomendable repartir la ingesta durante el día para que la noche no concentre todo el apetito.

Cuidar el exceso de sal: embutidos, aperitivos salados, quesos curados, conservas o platos preparados incrementan la sensación de sed y traen consigo un descanso más interrumpido. En su lugar, es preferible optar por alimentos frescos y aliños suaves

Evitar los postres muy azucarados por la noche: a pesar de que dulces típicos como los helados apetecen más en verano, tomarlos al final del día puede aumentar la sensación de pesadez. Una alternativa más adecuada sería la fruta madura o el yogur natural o incorporar sorbetes o helados caseros elaborados con ingredientes naturales mucho más saludables y digestivos.

Evitar estimulantes y alcohol por la tarde-noche: el café, algunas bebidas con cafeína y el alcohol alteran la calidad del sueño. De hecho, aunque el alcohol es posible que produzca somnolencia inicial, favorece un descanso más fragmentado y aumenta la deshidratación.

“Dormir peor durante una noche de mucho calor puede ser puntual, pero cuando los despertares se repiten varios días conviene revisar hábitos con un especialista, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta. Pequeños ajustes en la cena y en la rutina diaria mejoran el descanso sin recurrir de entrada a soluciones farmacológicas”, concluye Natalia Galán, nutricionista de Blua de Sanitas.

14 de agosto de 2026

Claves para evitar la otitis externa en verano

Corporativo
  • La humedad en el conducto auditivo externo altera la barrera natural de la piel y favorece la aparición de infecciones
  • Los especialistas recomiendan secar el oído con suavidad, evitar la manipulación del canal auditivo y consultar antes de utilizar gotas

El oído suele pasar desapercibido en las rutinas de cuidado del verano, aunque queda especialmente expuesto en piscinas, agua de mar y baños prolongados. La humedad dentro del conducto auditivo externo tiende a alterar la barrera natural de la piel y facilita la aparición de otitis externa, una infección frecuente en esta época que provoca picor, sensación de oído taponado y dolor progresivo.

Aunque se conoce de forma popular como “oído del nadador”, no afecta solo a quienes practican natación. También aparece tras baños repetidos, duchas frecuentes o manipulación del oído con bastoncillos, dedos u otros objetos. La combinación de agua retenida y pequeñas lesiones en la piel del canal auditivo favorece que una molestia leve evolucione hacia dolor intenso.

“Una de las claves en la otitis externa es diferenciarla de otros problemas del oído, como la otitis media, porque el abordaje no es el mismo. La exploración permite ver el estado del conducto, comprobar si existe inflamación y valorar qué tratamiento es adecuado. Por eso no conviene utilizar gotas por iniciativa propia, especialmente si hay antecedentes de perforación timpánica o cirugía de oído”, explica Josep Maeso, otorrinolaringólogo del Hospital Sanitas CIMA.

En este contexto, algunas rutinas que parecen inocuas favorecen el problema. Muchas personas intentan retirar el agua o la sensación de taponamiento introduciendo bastoncillos en el oído, pero ese gesto altera una protección natural importante. El cerumen ayuda a mantener el equilibrio del conducto auditivo, retiene partículas y protege la piel frente a agentes externos. Cuando se elimina de forma agresiva, el oído queda más expuesto y, además, se generan irritaciones o pequeñas lesiones que favorecen la inflamación.

La evolución también varía según la edad y el estado de salud previo. En niños, la otitis externa suele detectarse porque evitan que se les toque la oreja, se muestran más irritables o se quejan al apoyar la cabeza. En adultos, conviene consultar cuando el dolor interfiere con el descanso, aparece secreción o se percibe pérdida de audición. Además, la valoración médica debe ser especialmente prudente en personas con diabetes, inmunosupresión, antecedentes de cirugía de oído o perforación timpánica, ya que en estos casos el tratamiento requiere mayor control.

Ante esta situación, los especialistas de Sanitas recomiendan una serie de medidas para reducir el riesgo durante el verano:

Secar el oído con suavidad tras el baño. Basta con utilizar una toalla en la parte externa e inclinar la cabeza hacia ambos lados para facilitar la salida del agua. No se debe introducir la toalla ni otros objetos en el canal auditivo.

Evitar los bastoncillos. Aunque se usen con intención de limpiar o secar, irritan la piel, retiran cerumen protector y aumentan el riesgo de infección.

Limitar los baños muy prolongados si existe predisposición. En personas con tendencia a sufrir episodios de otitis externa, no siempre basta con secar bien el oído tras el baño. En estos casos, conviene valorar con un profesional si resulta adecuado utilizar protección específica para el agua, como tapones adaptados o gorro de baño, y cómo hacerlo sin provocar roce, presión o irritación.

Utilizar gotas solo con indicación profesional. No todas las molestias de oído se tratan igual y algunas soluciones resultan inadecuadas si existe perforación del tímpano, drenajes, cirugía previa o dolor intenso. La valoración sanitaria permite elegir el tratamiento correcto y evitar irritaciones añadidas.

“Lo importante es no banalizar el dolor de oído en verano. A veces se interpreta como una molestia pasajera por el agua, pero cuando el conducto auditivo se inflama llega a afectar al descanso, a la alimentación y a la actividad diaria. Una valoración temprana permite aliviar antes el dolor y evitar que el episodio condicione varios días de vacaciones”, concluye Maeso.

13 de agosto de 2026

Qué problemas de salud pueden seguirse a distancia con videoconsulta durante las vacaciones

Corporativo
  • La atención digital permite resolver dudas clínicas, revisar la evolución de síntomas y orientar al paciente cuando está lejos de su médico habitual

Las vacaciones modifican la relación habitual con el sistema sanitario. Los desplazamientos, la estancia en una segunda vivienda o los viajes al extranjero hacen que muchas personas se encuentren lejos de su médico de confianza justo cuando aparece una molestia o la necesidad de revisar la evolución de un problema ya diagnosticado.

En este contexto, la videoconsulta posibilita mantener el contacto con profesionales sanitarios sin depender del lugar en el que se encuentre el paciente. No sustituye la atención presencial cuando existe una urgencia, se requiere exploración física o hacen falta pruebas diagnósticas inmediatas, pero sí resulta útil para orientar muchos procesos leves y hacer seguimiento de patologías conocidas.

“La videoconsulta tiene un gran valor porque ayuda a tomar decisiones a tiempo. En verano, un paciente puede estar a cientos de kilómetros de su centro habitual y necesitar saber si una lesión cutánea evoluciona bien, si debe ajustar una pauta o si unos síntomas requieren atención presencial. Esa primera valoración evita esperas innecesarias y, sobre todo, ayuda a distinguir lo que es posible seguirse desde la distancia de lo que necesita exploración directa”, explica Parham Khosravi, director médico de Sanitas.

Entre los problemas que suelen poder abordarse mediante videoconsulta se encuentran los procesos respiratorios leves, molestias digestivas sin signos de alarma, irritaciones o lesiones cutáneas, picaduras, quemaduras solares superficiales, conjuntivitis leves, dudas sobre medicación habitual o seguimiento de enfermedades crónicas estables. También es útil para revisar resultados ya disponibles, resolver dudas tras una consulta previa o comprobar la evolución de un tratamiento.

Sin embargo, existen situaciones que no deben demorarse. “Dolor torácico, dificultad respiratoria, fiebre persistente, pérdida de fuerza, confusión, dolor abdominal intenso, deshidratación, reacción alérgica relevante, traumatismos importantes o empeoramiento brusco de una enfermedad conocida requieren atención presencial urgente. La videoconsulta orienta, pero no debe retrasar la asistencia cuando hay señales de alarma”, añade Parham Khosravi.

“Las nuevas tecnologías permiten que la atención digital sea más precisa y esté mejor conectada con la parte asistencial. Las herramientas que hemos desarrollado en Sanitas se han puesto en marcha bajo estrictos criterios de privacidad y seguridad para proteger la información médica compartida por los pacientes a través de las plataformas digitales que conforman nuestro ecosistema Blua, lo que garantiza una gestión responsable de los datos de salud. La clave es que la tecnología no se quede en una pantalla: debe ayudar al profesional a decidir mejor y al paciente a sentirse acompañado, aunque esté lejos”, concluye Oliver Crespo, director de Estrategia IT de Sanitas.

Ante esta tesitura, los especialistas de Sanitas recomiendan tener en cuenta varios criterios antes de solicitar una videoconsulta durante las vacaciones:

·        Síntomas claros y bien localizados. La consulta online resulta más eficaz cuando el paciente es capaz de explicar desde cuándo ocurre, cómo ha evolucionado y qué factores lo empeoran o alivian. Esto ayuda al profesional a orientar mejor el caso.

·        Imágenes útiles en problemas dermatológicos. En lesiones cutáneas, picaduras, erupciones o quemaduras leves, una fotografía nítida, con buena luz y tomada desde distintas distancias facilita la valoración.

·        Medicación habitual a mano. Durante la consulta es importante tener disponible el nombre de los tratamientos, dosis y posibles alergias. En vacaciones, los cambios de horario, dieta o actividad pueden alterar la toma de medicación y generar dudas que conviene resolver.

·        Resultados previos accesibles. Analíticas o informes recientes contribuyen contextualizar mejor la consulta. Si el profesional dispone de esta información, la videoconsulta resulta esencial para decidir los siguientes pasos.

En definitiva, la tecnología está transformando la forma en la que se ordena la atención sanitaria. Blua, el ecosistema de salud digital de Sanitas, integra servicios de prevención, diagnóstico y cuidado digital, permitiendo a los pacientes acceder a atención sanitaria desde cualquier lugar con las garantías de privacidad, confidencialidad y seguridad necesarias para la gestión de información clínica.

11 de agosto de 2026

UNICEF

Notas de prensa

La colaboración entre Fundación Sanitas y UNICEF España impulsa proyectos para mejorar la salud y el bienestar de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, tanto en España como en el ámbito de la cooperación internacional.

•La alianza ha evolucionado desde iniciativas de detección precoz de la hipoacusia infantil hasta proyectos para fortalecer la salud mental adolescente y la participación en la Alianza NTP: Coméntalo.

Fundación Sanitas y UNICEF España colaboran para mejorar la salud y el bienestar de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad mediante proyectos de cooperación internacional e iniciativas dirigidas a fortalecer la salud infantil y adolescente.

La colaboración comenzó con un proyecto para impulsar el cribado auditivo neonatal en Lima Norte (Perú), con el objetivo de favorecer la detección e intervención tempranas de la pérdida auditiva infantil permanente. Gracias a esta iniciativa, más de 11.000 recién nacidos fueron sometidos a pruebas de detección durante su primer mes de vida, se formó a 100 profesionales sanitarios y se dotó de equipamiento especializado a centros materno-infantiles y a un hospital de la región, fortaleciendo la capacidad del sistema público de salud para prevenir y tratar la hipoacusia infantil.

Sobre la base de esta experiencia, ambas organizaciones ampliaron su colaboración con un proyecto destinado a fortalecer la salud mental de adolescentes en Lima Norte (Perú). La iniciativa refuerza las capacidades de los Centros de Salud Mental Comunitarios mediante formación especializada, intercambio de conocimiento y acompañamiento técnico de profesionales de Sanitas. Asimismo, promueve actuaciones en el ámbito educativo y comunitario para favorecer la prevención, la detección temprana y la atención integral de los problemas de salud mental, fortaleciendo la coordinación entre los servicios sanitarios, los centros educativos y otros agentes del entorno.

Además, Fundación Sanitas forma parte de NTP: Coméntalo, la Alianza por la Salud Mental de la Infancia y la Adolescencia impulsada por UNICEF España. Esta iniciativa reúne a administraciones públicas, empresas y organizaciones sociales para promover acciones orientadas a mejorar el bienestar emocional de niños, niñas y adolescentes mediante la prevención, la sensibilización social, la atención temprana y el impulso de políticas públicas que favorezcan un acceso más equitativo a la atención en salud mental.

11 de agosto de 2026

Fundación Real Madrid

Notas de prensa

Fundación Sanitas y Fundación Real Madrid colaboran para acercar la atención sanitaria y la educación para la salud a niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad en Latinoamérica a través de las escuelas sociodeportivas de la Fundación Real Madrid.

Fundación Sanitas y Fundación Real Madrid colaboran para impulsar iniciativas dirigidas a mejorar la salud y el bienestar de niños, niñas, jóvenes y sus familias en situación de vulnerabilidad en Latinoamérica. La colaboración se desarrolla en las escuelas sociodeportivas de la Fundación Real Madrid, acercando servicios de atención sanitaria y acciones de promoción de la salud a las comunidades donde se desarrollan los proyectos.

La alianza cuenta con la participación de los equipos asistenciales de las compañías de Bupa en la región, que desarrollan jornadas de atención sanitaria y actividades de educación para la salud adaptadas a las necesidades de cada comunidad. Estas actuaciones incluyen revisiones médicas, consultas especializadas y talleres de promoción de hábitos saludables, nutrición e higiene bucodental, contribuyendo a la prevención, la detección temprana y la mejora del bienestar de los participantes y sus familias.

A través de esta colaboración, ambas entidades contribuyen a facilitar el acceso a servicios sanitarios y a promover la educación para la salud en comunidades con mayores dificultades de acceso a estos recursos, reforzando el bienestar y la calidad de vida de niños, niñas, jóvenes y sus familias en distintos países de Latinoamérica.