6 de julio de 2026

Crema solar en personas mayores: cómo proteger una piel más frágil durante el verano 

Notas de prensa
  • Aplicar el protector media hora antes de salir, cubrir zonas olvidadas y repetirlo cada dos horas evita que la protección se quede en un gesto insuficiente

En verano, la exposición solar de las personas mayores no se produce solo en la playa. Un paseo, una comida en una terraza, el jardín de una segunda residencia, una salida al centro de día o un trayecto a pie hasta la farmacia suponen suficiente radiación para provocar quemaduras, manchas o irritaciones si la piel no está protegida. 

Con el paso de los años, la piel pierde grosor, elasticidad y capacidad de reparación. A esto se suma el daño solar acumulado durante décadas, que favorece la aparición progresiva de lesiones. Por eso, el protector solar en personas mayores no debe entenderse como un producto ocasional, sino como una medida de prevención diaria durante los meses de mayor radiación. 

“En una persona mayor, una quemadura solar tiene más impacto que en un adulto joven. La piel suele ser más fina, se reseca con facilidad y tarda más en regenerarse. Además, si existen heridas, úlceras, manchas previas o cicatrices recientes, la radiación irrita la zona y dificulta la recuperación”, explica Cristina Villegas, jefa de servicio de Dermatología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. 

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios recomienda evitar la exposición solar entre las 12:00h y las 16:00h, utilizar protectores que cubran frente a radiación UVA y UVB, aplicarlos media hora antes de la exposición y reaplicarlos al menos cada dos horas. También recuerda que la crema no sustituye a otras medidas como sombreros, gafas de sol, ropa ligera que cubra la piel y permanecer en zonas de sombra. 

“La fotoprotección debe adaptarse a la situación funcional de cada persona. En ocasiones, la dificultad no está en conocer la recomendación, sino en poder aplicarla correctamente. Si hay rigidez en los hombros, dificultad para agacharse, pérdida de fuerza o deterioro cognitivo, zonas como la espalda, los pies o la parte posterior de las piernas quedan sin cubrir. En esos casos, ayudar a aplicar el protector también forma parte del cuidado preventivo, porque evita molestias que después limitan salidas, descanso o movilidad”, señala Miriam Piqueras, directora Médica de Sanitas Mayores. 

Ante esta situación, los especialistas de Sanitas Mayores recomiendan seguir una rutina sencilla para proteger la piel de forma correcta:

  • Aplicarlo antes de salir de casa. El protector debe aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición, sobre piel limpia y seca. En personas mayores, hacerlo antes de vestirse facilita cubrir zonas que después quedan parcialmente expuestas, como hombros, escote, cuello, antebrazos y piernas. 
  • Utilizar cantidad suficiente. Para la cara, se pueden usar como referencia dos líneas de producto extendidas en dos dedos. Para el cuerpo, la AEMPS recomienda utilizar aproximadamente dos cucharadas, unos 30 ml, cuando hay muchas zonas descubiertas. Una capa demasiado fina reduce de forma considerable la protección real. 
  • Seguir un orden para no olvidar zonas. Conviene empezar por cara, orejas, labios con bálsamo con SPF, cuello y nuca. Después, manos, antebrazos, piernas y empeines. En personas con poco cabello, el cuero cabelludo debe protegerse con crema o con sombrero. Las orejas, el dorso de las manos y los empeines son zonas que a menudo quedan sin cubrir y reciben mucha radiación en paseos o terrazas. 
  • Reaplicar el protector cuando corresponda. Una aplicación por la mañana no sirve para todo el día. Si la persona permanece al aire libre, debe renovarse cada dos horas y siempre después de sudar, bañarse o secarse con una toalla. En salidas cortas, como un paseo de 20 o 30 minutos fuera de las horas centrales, basta con una aplicación correcta antes de salir. 
  • Evitar la exposición prolongada. No se debe buscar una exposición mantenida para “acostumbrar” la piel. La salida al aire libre forma parte de una rutina saludable, pero en personas mayores la prioridad debe ser realizar actividad exterior de forma segura, preferiblemente a primera hora de la mañana o al final de la tarde. Si existen dudas sobre vitamina D, fragilidad ósea o necesidad de suplementación, conviene consultarlo con un profesional sanitario, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta.  
  • Revisar el estado del producto. No conviene usar cremas abiertas desde el verano anterior si han superado el periodo recomendado tras la apertura o si presentan cambios de olor, color o textura. El calor acumulado en coches, bolsos o terrazas también altera el producto. 

“El protector solar permite mantener salidas, paseos y actividades al aire libre sin asumir riesgos innecesarios. Incorporarlo a la rutina diaria, igual que la hidratación o la medicación pautada, facilita que el verano sea más seguro para las personas mayores y para quienes las acompañan”, concluye la directora Médica de Sanitas Mayores. 

6 de julio de 2026

Uno de cada tres españoles lleva más de un año sin acudir al dentista

Notas de prensa
  • Las revisiones periódicas ayudan a detectar caries, enfermedad periodontal, bruxismo o lesiones en la mucosa oral antes de que aparezcan dolor, sangrado o molestias persistentes

La salud bucodental forma parte del bienestar integral de la persona, aunque muchas veces solo recibe atención cuando aparecen dolor, molestias o una urgencia. Según el Estudio de Sanitas sobre Salud Bucodental 2026, el 31,2% de los españoles hace más de un año que no visita al dentista, un dato que refleja la necesidad de reforzar la prevención e incorporar las revisiones odontológicas a los hábitos de cuidado habituales.

Esta prevención resulta clave porque la ausencia de molestias no siempre significa que la boca esté sana. Muchas patologías bucodentales evolucionan de forma silenciosa durante meses y solo muestran signos evidentes cuando el problema ya se encuentra en una fase más avanzada. Las revisiones odontológicas permiten valorar el estado de dientes, encías, mucosas y articulación mandibular, además de identificar hábitos que pueden afectar a la salud oral, como una higiene insuficiente, el bruxismo o el consumo frecuente de alimentos y bebidas azucaradas.

“En odontología, el tiempo condiciona mucho el tratamiento. Un problema detectado en una revisión rutinaria puede resolverse con una intervención sencilla, mientras que ese mismo problema, si avanza durante meses, puede afectar a la estructura del diente, a la encía o incluso a la estabilidad de la pieza”, explica Antonio Longo, odontólogo del equipo Asistencial y de Innovación Clínica de Sanitas Dental.

Entre los problemas que pueden identificarse en una revisión periódica se encuentran las caries incipientes, que no siempre producen dolor al principio; la gingivitis, que suele manifestarse con sangrado o inflamación de las encías; la periodontitis, que puede provocar pérdida de soporte dental si no se trata; o el desgaste asociado al bruxismo, frecuente en personas que aprietan o rechinan los dientes. También pueden detectarse fisuras, empastes deteriorados, aftas recurrentes, heridas que no cicatrizan, alteraciones en la mordida, molestias en la articulación mandibular o lesiones en la mucosa oral que conviene valorar de forma temprana.

El sangrado de encías, la sensibilidad dental, el mal aliento persistente, la movilidad de alguna pieza, las heridas en la boca que no cicatrizan o las molestias al masticar pueden indicar alteraciones que requieren valoración profesional. Aun así, no todas las enfermedades bucodentales se manifiestan de forma evidente, por lo que la revisión anual permite completar ese seguimiento y adaptar las pautas de cuidado a cada paciente.

Además, la salud bucodental también influye en el bienestar general. La inflamación crónica de las encías, las infecciones orales o la pérdida de piezas dentales pueden dificultar la alimentación, alterar el descanso y afectar a la calidad de vida. Por este motivo, mantener una rutina preventiva resulta importante en todas las etapas de la vida. Entre las principales pautas de cuidado, los expertos de Sanitas Dental destacan:

  • No esperar a que aparezca dolor para pedir cita: muchas caries, problemas de encías o desgastes dentales evolucionan sin síntomas durante meses. Las revisiones periódicas permiten detectarlos antes de que requieran tratamientos más complejos.
  • Prestar atención a pequeños cambios en la boca: sangrado al cepillarse, sensibilidad al frío, cambios en la mordida, movilidad dental o llagas que tardan en cicatrizar son señales que conviene valorar, aunque no generen dolor intenso.
  • Revisar periódicamente empastes, implantes y prótesis: estos tratamientos también requieren seguimiento. Una revisión permite comprobar que mantienen su función correctamente y detectar desgastes, filtraciones o inflamaciones antes de que provoquen complicaciones.
  • Consultar ante signos de bruxismo: levantarse con tensión mandibular, dolor de cabeza al despertar o notar desgaste en los dientes puede indicar rechinamiento dental. Detectarlo de forma precoz ayuda a evitar daños progresivos en las piezas dentales y en la articulación mandibular.

“Cada paciente tiene un riesgo bucodental distinto. No necesita el mismo seguimiento una persona con encías sanas que alguien con antecedentes de enfermedad periodontal, implantes, ortodoncia o tendencia a desarrollar caries. La revisión permite ajustar la frecuencia de las visitas y las pautas de higiene a cada caso”, concluye Antonio Longo, odontólogo de Sanitas Dental.

3 de julio de 2026

Rutinas flexibles tras el fin del curso escolar para proteger el descanso y el bienestar infantil

Notas de prensa
  • Los pediatras aconsejan conservar referencias básicas de descanso, alimentación y ocio activo durante las semanas sin clase

El final del curso escolar transforma de forma repentina la rutina diaria de miles de niños. Desaparecen los madrugones, la jornada escolar, las actividades extraescolares y buena parte de las referencias que ordenaban la semana. Este cambio suele vivirse como una liberación, aunque, si los nuevos ritmos se instauran sin cierta planificación, puede alterar el sueño, incrementar el tiempo de pantallas y dificultar la gestión emocional.

Durante las vacaciones es habitual que se relajen los horarios de descanso y alimentación, aumente el sedentarismo y se intensifique el uso de dispositivos electrónicos. Por ello, es recomendable conservar referencias básicas a la hora de acostarse y en las comidas, además de planificar actividades en familia o con otros niños que favorezcan el movimiento y la interacción social.

“Las vacaciones escolares deben permitir descanso y flexibilidad, pero los niños siguen necesitando cierta estabilidad en su día a día. Cuando las horas de sueño, las comidas o el tiempo de pantallas cambian constantemente, al organismo le resulta más difícil mantener un ritmo equilibrado y diferenciar los momentos de actividad de los de descanso”, explica Jorge Buenavida, psicólogo de Blua de Sanitas.

Uno de los ámbitos que más se resiente durante este periodo es el sueño. Según la Sociedad Española de Sueño, los niños en edad escolar necesitan dormir entre 9 y 12 horas diarias, mientras que los adolescentes requieren entre 8 y 10 horas para favorecer un adecuado desarrollo físico, cognitivo y emocional.

En verano, retrasar la hora de acostarse puntualmente no supone necesariamente un problema; sin embargo, cuando el cambio se prolonga durante semanas, aparecen con más frecuencia irritabilidad, dificultades para retomar los horarios habituales cuando se aproxima el inicio del nuevo curso.

Ante esta situación, los expertos de Sanitas recomiendan aplicar algunos ajustes sencillos durante las primeras semanas de vacaciones:

  • Mantener una hora de despertar relativamente estable. No es necesario reproducir los horarios del periodo lectivo, pero conviene evitar diferencias muy amplias entre unos días y otros. Contar con una referencia similar al inicio de la jornada ayuda a ordenar el descanso nocturno y facilita que el niño identifique el comienzo del día.
  • Respetar horarios regulares de comidas. El desayuno, la comida y la cena funcionan como referencias temporales. Cuando se retrasan varias horas de forma habitual, el día pierde estructura y resulta más difícil mantener un patrón estable de sueño, actividad y descanso.
  • Fomentar la actividad física y la exposición a la luz natural. Salir de casa durante la mañana o realizar alguna actividad al aire libre contribuye a regular el ritmo sueño-vigilia. El movimiento diario, adaptado a la edad y a la temperatura, ayuda además a reducir el sedentarismo propio de los meses sin clase.
  • Establecer límites al uso de pantallas. Las vacaciones suelen ampliar el tiempo frente a móviles, tabletas o televisión. Pactar momentos concretos reduce discusiones y evita que el ocio digital desplace el juego, la lectura, el descanso o los planes en familia. En las horas previas al sueño, conviene retirar los dispositivos con luz intensa.
  • Adaptar los cambios de forma progresiva. Si el niño va a iniciar un campamento, un viaje o una nueva rutina familiar, resulta preferible ajustar los horarios poco a poco en los días previos. Adelantar de golpe la hora de acostarse o de despertarse suele generar más resistencia y dificulta la adaptación.
  • Crear una rutina relajante antes de dormir. Reducir la intensidad al final del día, leer, preparar la ropa del día siguiente o mantener una conversación calmada ayuda a que el niño asocie ese momento con el descanso. La clave está en repetir señales sencillas, no en imponer una dinámica rígida.

“Los niños se adaptan mejor cuando saben qué va a ocurrir durante la jornada. Anticipar los planes, explicar los posibles cambios y mantener algunos límites favorece una convivencia más tranquila y reduce los conflictos. La flexibilidad funciona mejor cuando existe una mínima estructura”, señala Jorge Buenavida.

Los expertos recuerdan que la adaptación debe entenderse como un proceso gradual. El verano es una oportunidad para descansar, ganar autonomía y compartir más tiempo en familia, siempre que la flexibilidad propia de esta etapa no implique abandonar por completo los hábitos que protegen la salud física y emocional.

3 de julio de 2026

Por qué algunas personas no logran descansar ni desconectar durante las vacaciones

Notas de prensa
  • La autoexigencia mantenida durante los días libres puede dificultar la recuperación emocional y hacer que las vacaciones resulten menos reparadoras

Las vacaciones suelen asociarse a descanso, ocio y desconexión. Sin embargo, para algunas personas los días libres generan incomodidad, sensación de improductividad o culpa por no estar resolviendo tareas o aprovechando cada hora.

Esta sensación aparece cuando el valor personal se asocia de forma excesiva al rendimiento. En estos casos, la relajación se interpreta como una concesión que debe justificarse y no como una necesidad básica para recuperarse. Este patrón se observa con frecuencia en perfiles muy responsables, acostumbrados a exigirse mucho y con dificultades para poner límites a la disponibilidad laboral.

“El sentimiento de culpa no está en las vacaciones, sino en la creencia de que detenerse equivale a fallar. Esa idea activa una especie de vigilancia interna que provoca que, aunque la persona esté fuera del trabajo, siga revisando mentalmente lo pendiente o pensando que debería estar haciendo algo útil”, explica Soledad Scarcella, psicóloga de Blua de Sanitas.

Esta forma de relacionarse con el reposo hace que los días libres pierdan parte de su función reparadora. “Las vacaciones no producen recuperación por sí solas. Lo que permite recuperarse es reducir la exigencia mental habitual. Cuando la persona mantiene la misma presión interna que durante el resto del año, el organismo sigue funcionando en estado de alerta y el descanso pierde gran parte de su efecto reparador”, añade Soledad Scarcella.

Ante esta situación, los expertos alertan de las consecuencias sobre el bienestar psicológico de mantener la autoexigencia durante las vacaciones:

  • Sueño menos reparador: la activación mental sostenida dificulta la conciliación del sueño y, en algunos casos, provoca despertares frecuentes. Por eso, aunque se duerman más horas, puede aparecer sensación de cansancio al despertar.
  • Mayor irritabilidad: cuando los días libres se viven desde la obligación, cualquier interrupción o plan imprevisto puede generar impaciencia. La mente sigue funcionando en modo tarea, incluso en un periodo pensado para recuperarse.
  • Dificultad para disfrutar: la presión por aprovechar el tiempo reduce la atención hacia lo placentero. Actividades sencillas como leer, pasear o no hacer nada pueden vivirse con incomodidad si se interpretan como tiempo desperdiciado.
  • Cansancio emocional: sostener la exigencia interna también durante las vacaciones impide que el sistema psicológico baje el ritmo, lo que incrementa la sensación de saturación y desgaste.
  • Problemas de concentración al volver: la falta de recuperación real suele hacer que la reincorporación se afronte con menor claridad mental, más dispersión y peor tolerancia a la presión.

“Relajarse no significa desentenderse de las responsabilidades. Significa permitir que el organismo recupere recursos para poder responder después con más estabilidad. Cuando la autoexigencia impide descansar incluso en periodos destinados a la recuperación, puede ser útil consultar con un profesional para identificar qué creencias o hábitos están manteniendo ese malestar. En este sentido, la videoconsulta permite acceder a apoyo psicológico también durante las vacaciones, sin necesidad de esperar a la vuelta”, concluye la psicóloga de Blua de Sanitas.

3 de julio de 2026

Insomnio o molestias digestivas, entre las consecuencias del consumo excesivo de bebidas energéticas

Notas de prensa
  • Según la AESAN, el 25% de los españoles consume bebidas energéticas, de media, dos veces por semana

La ingesta frecuente de bebidas energéticas puede afectar a la salud bucodental. Su elevada acidez favorece la erosión del esmalte, mientras que, si se consumen a sorbos durante varias horas o sustituyen al agua como forma de hidratación, pueden aumentar la exposición ácida de los dientes y favorecer síntomas como sensibilidad dental o sensación de sequedad bucal.

En este contexto, según el Estudio Sanitas de Salud Bucodental, entre los problemas bucodentales más frecuentes sufridos por los españoles encuestados se encuentran la sensibilidad dental (37,5%); las caries (27,2%); y la sequedad bucal (15,9%).

Asimismo, la AESAN señala que el 25% de los españoles consume bebidas energéticas, de media, dos veces por semana. Casi la mitad de quienes las toman, el 49%, lo hace al menos una vez al día, y el 47% las mezcla regularmente con alcohol.

“El daño en la boca aparece por la repetición. Cada lata reduce el pH oral, la saliva necesita tiempo para compensarlo y, si antes de que la boca se recupere se vuelve a tomar otra bebida ácida, el esmalte entra en un ciclo de agresión continua. Muchos pacientes no lo perciben hasta que aparecen síntomas como la sensibilidad al frío o molestias al cepillarse”, explica Antonio Longo, odontólogo del equipo Asistencial y de Innovación Clínica de Sanitas Dental.

No obstante, las bebidas energéticas también pueden tener consecuencias sobre el organismo. “Cuando la ingesta es puntual, el impacto suele ser limitado en personas sanas. Sin embargo, si se toman de manera constante para estudiar, trabajar, entrenar o salir de fiesta, pueden empezar a aparecer señales como taquicardias o palpitaciones, nerviosismo o alteraciones del sueño que conviene no normalizar”, señala Pablo Turrión, director médico del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

El riesgo puede ser especialmente relevante en adolescentes, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas con hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, problemas de sueño o quienes toman medicación habitual.

Ante esta situación, Antonio Longo, odontólogo de Sanitas Dental destaca las principales consecuencias que puede traer consigo el consumo excesivo de bebidas energéticas:

  • Ansiedad, nerviosismo e irritabilidad: una dosis elevada de cafeína puede asociarse a acidez, náuseas, dolor de estómago o diarrea, especialmente cuando se consumen en ayunas, en grandes cantidades o de forma rápida.
  • Insomnio y peor calidad del descanso: tomarlas por la tarde o por la noche dificulta la conciliación del sueño y puede reducir la calidad del descanso. En algunos casos, la persona duerme, pero se despierta con sensación de cansancio.
  • Molestias digestivas: su composición se asocia a acidez, náuseas, dolor de estómago o diarrea, especialmente cuando se consumen en ayunas o de forma rápida.
  • Mayor riesgo al mezclarlas con alcohol: la cafeína puede reducir la percepción de cansancio o somnolencia asociada al alcohol. Esto favorece que se beba más de lo previsto o que se infravalore el nivel real de intoxicación.

Por todo ello, los expertos de Sanitas recomiendan adoptar algunas medidas concretas para reducir riesgos:

  • Reservarlas para momentos puntuales: no conviene incorporarlas como una bebida diaria ni utilizarlas como sustituto del descanso.
  • Evitar el consumo a sorbos durante horas: cuanto más tiempo permanece la bebida en contacto con los dientes, mayor es la exposición ácida del esmalte.
  • No tomarlas antes de dormir: como pauta general, resulta aconsejable evitarlas por la tarde y durante la noche, especialmente en personas con problemas de sueño.
  • Enjuagarse con agua después de beberlas: esta medida ayuda a arrastrar restos de azúcar y a reducir la acidez en la boca. Si se va a realizar el cepillado tras consumir bebidas ácidas, es preferible esperar un tiempo prudencial, especialmente en personas con sensibilidad dental o riesgo de erosión del esmalte.

“Si consumir bebidas energéticas se convierte en un hábito diario, es aconsejable revisarlo con un profesional en consulta. De esta forma, se puede detectar si hay un problema de base y valorar alternativas más saludables y evitar que surjan molestias a largo plazo que afecten al bienestar general” concluye Turrión, médico de Sanitas.

3 de julio de 2026

Healthy Cities de Sanitas cierra en Madrid su edición más multitudinaria con una gran caminata ciudadana y refuerza su apuesta por la prevención en salud y el medioambiente

Notas de prensa
  • 40.000 participantes y 9.700 millones de pasos convierten el programa Healthy Cities de Sanitas en un referente en salud y sostenibilidad

Madrid ha sido el escenario de la última actividad de la undécima edición de Healthy Cities de Sanitas, que este año ha batido récord de participación con 40.000 personas inscritas en el programa, tanto público general como procedente de 275 empresas que comparten el reto entre los empleados.

Durante los meses de mayo y junio, los participantes asumieron el desafío de caminar al menos 6.000 pasos diarios y reducir el uso del vehículo privado, una iniciativa que impulsa la prevención en salud a través de hábitos cotidianos. Como resultado se han acumulado más de 9.700 millones de pasos y han evitado la emisión de más de 16.000 kg de CO2. Un esfuerzo personal que Sanitas se ha comprometido a transformar en árboles por valor de 500.000 de euros que serán donados a ciudades españolas para crear entornos más saludables.

Aunque la iniciativa se cerró el último día de junio, el broche final del reto de los 6.000 pasos tuvo lugar el pasado sábado con una gran caminata ciudadana en Madrid, que congregó a 1.500 personas. También contó con la presencia de representantes institucionales como Juan Azcárate, subdirector general de energía y cambio climático área de gobierno de urbanismo, medio ambiente y movilidad del Ayuntamiento de Madrid, y Yolanda Erburu, Chief Sustainability & CorporateAffairs Officer de Sanitas y Bupa Europa y Latinoamérica, así como de reconocidos deportistas como Saúl Craviotto, Eva Moral, Sandra Sánchez e Ignacio “Pincho” Ortega, que mostraron su apoyo a la iniciativa.

Esta marcha ha sido la última de las dieciséis actividades organizadas en toda España durante los meses de mayo y junio para movilizar a la población en favor del ejercicio moderado y la creación de entornos más verdes y saludables. En total cerca de 4.000 personas han participado en marchas organizadas en distintas ciudades, algunas de ellas en colaboración con los ayuntamientos como las de Zaragoza y Valladolid. Además, se han celebrado paseos por parajes naturales y rutas de senderismo en Madrid, Valencia y Ávila con el apoyo de ONG’s como WWF, Seobirdlife, el Instituto Jane Goodall y Bosques Sostenibles; limpiezas de playas con Barcelona y Canarias; actividades de baile en Barcelona y eventos inclusivos en Madrid con el apoyo del Comité Paralímpico Español. 

Como parte de su compromiso con la sostenibilidad, Sanitas destina los resultados de esta iniciativa a financiar proyectos de regeneración urbana que contribuyen a crear y mejorar zonas verdes, favoreciendo así ciudades más saludables. Las localidades destinatarias de los pasos acumulados por los participantes en esta edición se darán a conocer el 15 de julio.

2 de julio de 2026

El español Israel Ranero, nuevo director general de Bupa México

Notas de prensa
  • Bupa México cuenta con una cartera de 422.000 clientes y además cuenta con provisión asistencial propia: Vitamédica, una de las redes más grandes de proveedores médicos en el país, y el Hospital Bité Médica

Hoy se ha anunciado el nombramiento del español Israel Ranero como nuevo director general de Bupa México, la filial de la matriz de Sanitas, en el país norteamericano, que cuenta con más de 422.000 clientes y con provisión asistencial propia: Vitamédica, una de las redes más grandes de proveedores médicos en el país, y el Hospital Bité Médica. Hasta la fecha, Ranero era el director regional Centro de Sanitas Seguros.

El directivo es licenciado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) por la Universidad Oberta de Cataluña. Durante su trayectoria, ha cursado también programas de dirección como el Programa Directivo para el Sector Asegurador de ESADE, el Programa Dirección General de IESE Business School y el Digital Business Executive Programe de ISDI.

Este cambio se da tras la llegada de Carlos Jaureguizar el 1 de enero de 2026 al cargo de consejero delegado de Sanitas y Bupa Europe & LatinAmerica (Bupa ELA). Ranero formará parte del equipo de Jaureguizar en Bupa ELA a partir del 1 de septiembre de este año. Su nombramiento está sujeto a aprobación regulatoria.

1 de julio de 2026

Elsa Pataky se suma a la medicina preventiva de Sanitas: del genoma personal a la respuesta individual a los medicamentos

Notas de prensa
  • La actriz española ha secuenciado su genoma para conocer cómo su perfil genético y sus hábitos de vida influyen en su salud con Mi Salud Genómica, el servicio de secuenciación genómica y plan personalizado de salud
  • Además, Sanitas lanza ahora Mi Farmagen, un nuevo producto preventivo que anticipa cómo responde el organismo a más de 120 fármacos en función del perfil genético de cada paciente
  • Sanitas lidera el programa de secuenciación genómica privado más ambicioso de Europa para desarrollar la medicina preventiva, predictiva y personalizada

Elsa Pataky ha secuenciado su genoma con Mi Salud Genómica, el servicio de Sanitas y Bupa ya disponible en el mercado que permite conocer cómo el perfil genético y los hábitos de vida influyen en la salud de cada persona. La actriz ha participado en este programa para acceder a información personalizada sobre posibles predisposiciones genéticas relacionadas con distintas enfermedades y reforzar así una forma de cuidar la salud basada en la prevención, el seguimiento temprano y la toma de decisiones informadas.

En el marco de su colaboración con Sanitas y Bupa, Pataky pone en valor la importancia de contar con información útil para actuar antes de que aparezcan problemas de salud. En su caso, la experiencia le ha ayudado a reflexionar sobre aspectos relacionados con la celiaquía y las intolerancias alimentarias, y a tenerlos en cuenta también en su entorno familiar, desde un enfoque preventivo y basado en hábitos saludables.

“El programa de Sanitas me ha aportado tranquilidad, porque ofrece información útil que me permite actuar para cuidar y mantener mi salud. Se centra en riesgos en los que realmente intervenir y prescinde de aquellos frente a los que no podría hacer nada”, afirma Pataky. “Además, me ha ayudado a entender mejor la relación entre la genética y el estilo de vida, lo que refuerza mi conciencia sobre la importancia de la prevención, el equilibrio y la constancia en el cuidado de la salud”, comenta la actriz.

Elsa Pataky secuencia su genoma con Mi Salud Genómica

Mi Salud Genómica analiza más de 250 genes y regiones génicas que pueden incrementar el riesgo de desarrollar 34 enfermedades, entre ellas patologías oncológicas y cardiológicas. El servicio incluye una consulta con un asesor genético, que explica los resultados al paciente y le ayuda a definir un plan de salud personalizado con recomendaciones adaptadas, consultas médicas con especialistas y pautas de hábitos de vida.

Los datos del programa muestran que el análisis genómico también puede identificar posibles sensibilidades alimentarias a nivel poblacional, como la enfermedad celíaca o la intolerancia a la lactosa. Este tipo de información favorece un mayor conocimiento de la propia salud y ayuda a adoptar decisiones más informadas sobre prevención y bienestar.

Sanitas lanza Mi Farmagen para anticipar la respuesta a los medicamentos

Sanitas amplía ahora su oferta de medicina personalizada con el lanzamiento de Mi Farmagen, un nuevo servicio que identifica cómo pueden afectar a cada persona hasta 120 medicamentos comunes en función de su perfil genético. El análisis farmacogenético permite conocer cómo metaboliza cada paciente determinados tratamientos, detectar posibles efectos adversos y orientar tanto la elección del medicamento como la dosis más adecuada.

A partir del análisis de genes implicados en la respuesta a los fármacos, Mi Farmagen ayuda a los profesionales sanitarios a tomar decisiones terapéuticas más precisas, reducir riesgos asociados a la medicación y mejorar la eficacia de los tratamientos. Por ejemplo, los datos farmacogenéticos permiten detectar casos en los que una persona metaboliza determinados protectores gástricos de forma muy rápida, lo que puede hacer que estos tratamientos habituales no resulten eficaces.

Con este nuevo servicio, Sanitas refuerza su apuesta por incorporar la información genética a la práctica clínica y avanzar hacia tratamientos más ajustados a las características individuales de cada paciente.

Qué aportan Mi Salud Genómica y Mi Farmagen a la salud preventiva, personalizada y predictiva

Mi Salud Genómica y Mi Farmagen combinan la información genética con el acompañamiento médico para impulsar una medicina más preventiva, personalizada y predictiva. Mi Salud Genómica ayuda a identificar predisposiciones a determinadas enfermedades y a diseñar planes de salud adaptados. Mi Farmagen, por su parte, permite anticipar la respuesta a medicamentos habituales y ajustar los tratamientos a las características de cada persona.

Esta aproximación ofrece a pacientes y profesionales sanitarios información útil para actuar antes, prevenir riesgos, personalizar las recomendaciones de salud y mejorar la seguridad y eficacia de los tratamientos. Además, ambos servicios incorporan estándares de seguridad y protección de datos: la información obtenida forma parte de la historia clínica del paciente y solo pueden acceder a ella los servicios médicos autorizados y el propio paciente.

“La genómica permite transformar el conocimiento en decisiones de salud. Comprender cómo influyen la genética, el estilo de vida y la respuesta a los medicamentos ayuda a diseñar planes de atención personalizados que favorecen la prevención y la actuación temprana, además de aportar tranquilidad”, explica César Morcillo, director médico de Sanitas y Bupa Europe & LatinAmerica.

24 de junio de 2026

Fundación Sanitas lleva el deporte inclusivo a más de 4.700 alumnos, docentes y técnicos en 44 centros educativos

Notas de prensa
  • Las jornadas finales del programa Deporte Inclusivo en la Escuela reunieron a 1.918 participantes con y sin discapacidad en Ibiza, Madrid, Extremadura y Almería

El programa Deporte Inclusivo en la Escuela, impulsado por Fundación Sanitas a través de su Cátedra de Deporte Inclusivo, ha alcanzado durante el curso 2025-2026 a más de 4.700 alumnos, docentes y técnicos en 44 centros educativos de 16 localidades de Madrid, Ibiza, Extremadura y Almería. La iniciativa traslada el deporte inclusivo al entorno escolar para que el alumnado con y sin discapacidad participe de manera conjunta y conozca, desde la experiencia, cómo puede adaptarse la actividad física para favorecer la participación de todas las personas.

A lo largo del curso, el programa, que imparten profesores de la Cátedra de Deporte Inclusivo, ha contado con más de 4.000 alumnos, de los cuales casi 140 son alumnos con discapacidad, además de 400 profesores y técnicos implicados en el desarrollo de las sesiones. En cuanto a las ciudades donde se lleva a cabo el programa DIE, Madrid ha concentrado el mayor número de participantes, con 2.647 personas en 23 centros; Ibiza ha alcanzado los 918 participantes en 8 centros; Almería ha sumado 749 participantes en 5 centros y Extremadura ha registrado 427 participantes. Todos han recibido más de 20 horas de formación.

El programa Deporte Inclusivo en la Escuela forma parte del trabajo de Fundación Sanitas para impulsar la inclusión a través del deporte y su objetivo es acercar al profesorado y al alumnado los principios, dinámicas y valores del deporte inclusivo, una modalidad en la que personas con y sin discapacidad participan de forma conjunta haciendo las adaptaciones que sean necesarias para que sea realmente accesible. Para lograrlo, ofrece formación en más de 40 modalidades deportivas, y más de 900 tareas y ejercicios.

“Queremos que la inclusión se aprenda también desde la experiencia. Cuando los alumnos practican deporte juntos, comprenden de una forma muy directa que el entorno puede transformarse para que todas las personas participen. Ese aprendizaje tiene un enorme valor educativo y social”, señala Yolanda Erburu, vicepresidenta de Fundación Sanitas.

Como cierre del curso, las jornadas finales del programa reunieron a 1.918 personas con y sin discapacidad en las cuatro zonas participantes. Estos encuentros permitieron trasladar al terreno de juego el trabajo realizado durante el curso y reforzar la convivencia a través de distintas modalidades deportivas inclusivas.

En Madrid, las jornadas paralímpicas contaron con la participación de deportistas como Javier Soto, Marta Arce, Raquel Rico, Beltrán Cal, Adriana Rissi y Sara Granada. A través de su experiencia, el alumnado pudo acercarse a disciplinas como el goalball, el judo, el bádminton, el hockey, el baloncesto o el tchoukball, entre otras modalidades.

Además de su implementación en España, el programa sigue su expansión internacional, esta vez en Ecuador, con su lanzamiento oficial en escuelas públicas de Quito. Esta primera fase ha incluido tres actos en centros educativos, la participación de líderes de Bupa, 30 empleados y el campeón paralímpico Erick Tandazo, además de la donación de materiales específicos a cinco escuelas. Durante estas primeras actividades en Ecuador se han desarrollado sesiones de voleibol, baloncesto, rugby y fútbol.

Con este programa, Fundación Sanitas refuerza una línea de trabajo que conecta la formación en centros educativos con otras iniciativas de impulso al deporte inclusivo, como el apoyo a competiciones inclusivas y la organización de acciones de divulgación dirigidas a acercar esta práctica a la sociedad.