22 Nov 2018

Las personas económicamente activas pasan aproximadamente una tercera parte de su tiempo en el lugar de trabajo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, tres de cada diez españoles consideran que el trabajo afecta a su salud, según los datos de la Encuesta Nacional de Trabajo 2015 del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. Percepción que ha ido en aumento si consideramos los datos de la anterior encuesta, en 2010, cuando un cuarto de la población asociaba su actividad laboral con un deterioro de su salud.

Los trastornos musculoesqueléticos son los problemas de salud más habituales manifestados por los empleados: cuatro de cada diez encuestados sufren dolencias localizadas en cuello-hombro-brazo-mano, el mismo número de personas que dice padecer dolencias de espalda, según la encuesta del ministerio. El cansancio general, la cefalea, la fatiga visual o la ansiedad son otras dolencias que presentan los empleados y que han incrementado su prevalencia respecto al informe anterior.

A estas dolencias hay que sumar el estrés laboral, que afecta a tres de cada diez empleados y que conlleva una serie de síntomas emocionales como irritabilidad, ansiedad, inseguridad, dificultad para concentrarse, pérdida o aumento de apetito, bajo estado de ánimo, dificultades para conciliar el sueño o problemas para relacionarse. Pero también da lugar a otros problemas de salud física como dolor; agarrotamiento y tensión muscular; o bruxismo, según explican las psicólogas Grecia de Jesús y Jesica Sanz, de Blua de Sanitas.

Iniciativas de promoción de la salud para mejorar esta situación

Estos problemas de salud derivados del trabajo no tienen solo un impacto personal, sino que de ellos se derivan también consecuencias sociales. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la mayoría de los países, los problemas de salud relacionados con el trabajo ocasionan pérdidas que van del 4 al 6% del PIB. En este contexto, las empresas han de poner en marcha medidas para paliar la situación y reducir así estos efectos negativos.

“Tanto gobiernos e instituciones públicas como empresas y ciudadanos tenemos que ser conscientes de estos problemas de salud. Si tomamos conciencia, seremos capaces de definir medidas y proponer iniciativas de actuación”, afirma Yolanda Erburu, directora de Comunicación, RSC y Fundación Sanitas.

En este sentido, solo el 15% de los trabajadores de todo el mundo tiene acceso a servicios de salud ocupacional. En este contexto, Yolanda Erburu señala que aún queda mucho camino por recorrer en la responsabilidad de las empresas en la salud de sus empleados.

Poner en marcha medidas que fomenten hábitos de vida saludable entre los trabajadores no solo tiene beneficios en la salud sino también en la actividad empresarial. De hecho, tal y como afirma la OMS, las iniciativas de impulso de la salud en el lugar de trabajo pueden contribuir a reducir el absentismo por enfermedad en un 27%.

Sanitas Smile, el programa de salud para los empleados

Sanitas está convencida de que las empresas han de ser agentes sociales activos en la promoción de la salud entre sus empleados. De esta manera, la compañía desarrolló en 2009 el programa Sanitas Smile, con el objetivo de fomentar hábitos de vida saludable entre los empleados y ofrecerles medidas concretas de actuación dentro y fuera de sus lugares de trabajo.

Para reforzar este propósito y dentro de todo el proceso de transformación digital que vive la compañía, este año se ha desarrollado una app para hacer llegar el programa a aquellos empleados a los que antes no llegaba el programa como hospitales, clínicas dentales o residencias. Y las cifras son buenas, más de la mitad de las personas que están inscritas al programa Smile ya usan la aplicación.

La app permite a los empleados monitorizar la evolución de su salud a través del Health Score, un indicador creado por la compañía que incluye aspectos como salud mental y hábitos de vida. Pero no es lo único que ofrece la app, los empleados también pueden contactar con su asesor personal para tratar aspectos sobre nutrición, actividad física o gestión del estrés. Además, inscribirse en talleres y actividades saludables, enfocados a prevenir y combatir las enfermedades no transmisibles.

En este sentido, se han impartido charlas con expertos en oncología; realizado talleres de dermatología, cocina saludable o primeros auxilios; o la revisión y corrección de la postura in situ en el lugar de trabajo. En total, se han realizado más de 200 acciones en lo que va de año.

Una de las últimas propuestas de la app para los empleados ha sido la participación en el reto Healthy Cities, propuesto por dicho programa y que invita a los más de 160.000 empleados de las más de 40 empresas participantes a caminar 10.000 pasos diarios para combatir el sedentarismo, uno de los principales problemas de salud mundial según la OMS.

Y, para conseguirlo, la app anima y propone actividades como salidas de walking para que los empleados salgan a caminar durante media hora y sumar pasos, los walking meeting, que consisten en hacer las reuniones mientras caminas, o los miniretos como cambiar el ascensor por las escaleras. Gracias a todas estas acciones y desde el lanzamiento del reto Healthy Cities el pasado 17 de septiembre, los participantes de las más de 40 empresas ya han sumado más de 258 millones de pasos.