02 Jul 2018
  • Girona y Las Palmas acogen estos centros especializados en rehabilitación neurológica y recuperación para favorecer que el mayor permanezca en el hogar el máximo tiempo posible
  • Con estas dos aperturas son ya 4 los centros de día independientes de Sanitas Mayores en toda España, que se suman a los otros 17 que se encuentran dentro de sendas residencias de la compañía
  • Las actividades de ocio y la participación social tienen un impacto directo en el bienestar de los mayores, que fomentan su autonomía personal

 

Sanitas Mayores amplía su red de centros de día independientes con dos nuevas instalaciones en Girona y Las Palmas. Con estos dos centros Sanitas Mayores aumenta su presencia tanto en la capital gerundense como en la grancanaria, donde ya cuenta con sendos centros residenciales. Con estas dos aperturas, Sanitas Mayores ya cuenta con cuatro centros de día independientes, que se suman a los otros 17 centros de día en sendas residencias.

Ambas instalaciones están especializadas en rehabilitación neurológica y física para favorecer que el mayor permanezca en el hogar el mayor tiempo posible. Ambos centros están operativos desde el 2 de julio.

Según Domènec Crosas, director general de Sanitas Mayores, “la ampliación de nuestra red de centros de día es uno de nuestros objetivos este 2018. De este modo queremos dar respuesta a las necesidades de personas mayores que buscan tratamientos específicos y actividades de ocio dirigidas a un envejecimiento saludable, manteniéndose en su hogar el mayor tiempo posible”.

69 plazas en el centro residencia de Sanitas Mayores en Girona y 61 en Las Palmas

El centro residencial Gerunda cuenta con 69 plazas, el centro comparte el modelo de gestión de la compañía, el fomento de un envejecimiento saludable y feliz. También lo hace el nuevo centro de día de Sanitas Mayores en Las Palmas, que ofrece sus servicios para 61 plazas.

Ambas instalaciones disfrutan de una céntrica localización en sendas ciudades, lo que permite una mejor accesibilidad a los mayores y familiares. Para hacer la llegada al centro aún más sencilla, ambos centros ponen a disposición de los usuarios un servicio de transporte adaptado para pasar la jornada y también para realizar actividades específicas.

Los residentes de los dos nuevos centros disfrutan de todas las instalaciones propias de un moderno centro de día para mayores. Las instalaciones están dotadas de un completo equipamiento asistencial con la integración de unidades especializadas de memoria y de estimulación cognitiva y rehabilitación neurológica. Los espacios están adaptados y son flexibles para así cubrir las necesidades de los mayores. Cuentan además con profesionales de áreas tan variadas como fisioterapia, enfermería, medicina, terapia ocupacional, trabajo social, logopedia o psicología, que garantizan un seguimiento óptimo e integral de cada usuario. La disponibilidad horaria de ambos centros es muy amplia, además ofrecen la posibilidad de asistencia a actividades específicas a los mayores.

La importancia del ocio para un envejecimiento saludable

Los centros de día cumplen un papel fundamental en la estimulación de la sociabilización de los mayores. En este sentido, desde Sanitas Mayores “contamos con un amplio programa de ocio, con actividades dirigidas tanto a mejorar el estado físico como la socialización de las personas. La oferta es muy amplia con opciones como cinefórum, baile, talleres de lectura, talleres de escritura o gerontogimnasia, entre otras”, cuenta David Curto, jefe de Gestión Asistencial de Sanitas.

Según datos del informe “La participación social de las personas mayores”, publicado por el IMSERSO, la socialización en las personas mayores también tiene efectos favorables en determinadas patologías como el dolor articular; en el control de enfermedades crónicas como la hipertensión arterial o la diabetes; así como en la prevención de patologías de la esfera psicosocial como la depresión y la ansiedad.

“Tanto la práctica de actividades físicas y de ocio como el fomento de la socialización tienen un impacto directo en el bienestar de los mayores y consiguen, por tanto, que sean más autónomos y mantengan al máximo su independencia, favoreciéndose también un uso racional, adecuado y en algunos casos, una reducción del consumo de fármacos”, explica el doctor Curto. “La estimulación cognitiva es beneficiosa a la hora de desarrollar la agilidad mental, estimular la plasticidad neuronal y retrasar la aparición de enfermedades neurodegenerativas. El fomento de la estimulación y de las relaciones sociales favorecen la llamada ‘reserva cognitiva’, que es la capacidad de suplir actividades cognitivas específicas para mejorar las consecuencias de patologías neurodegenerativas como la demencia y en concreto el alzhéimer”, asegura David Curto.