• Las especialidades más demandadas durante el estado de alarma han sido dermatología, pediatría, psicología y ginecología
  • La demanda de planes de salud digitalizados y personales del Servicio de Promoción de la Salud de Sanitas ha aumentado un 73% respecto al mismo periodo del año 2019
  • Los hospitales de Sanitas retoman la actividad con la combinación de consultas presenciales y videoconsultas para evitar el colapso hospitalario
  • Casi 100 pacientes de COVID-19 han sido monitorizados desde sus domicilios a través de Salud Conectada, lo que ha permitido liberar plazas hospitalarias para casos extremos

El estado de alarma provocado por la crisis del COVID-19 ha modificado los hábitos de la sociedad en todos los ámbitos. El sector sanitario ha sido uno de los más afectados y que mayor transformación ha vivido. El colapso hospitalario provocó la búsqueda de alternativas para el cuidado de la salud de personas que sufren otras patologías o viven una situación en la que el seguimiento médico es necesario, como el caso de los embarazos. En este sentido, la salud digital se posicionó como la solución más eficaz y eficiente durante este periodo. La videoconsulta se ha convertido en una herramienta solvente que ha aumentado su uso de forma exponencial.

Desde el decreto del estado de alarma y hasta su finalización, el pasado 21 de junio, en Sanitas se registraron más de 230.000 videoconsultas, una cifra que multiplica por cinco las registradas en todo el 2019, cuando se realizaron un total de 42.000 en todo el año. Las especialidades médicas más demandadas han sido dermatología, pediatría, psicología y ginecología.

Casi 100 pacientes de COVID-19, tras superar lo más crítico de la enfermedad, fueron seguidos mediante Salud Conectada, una aplicación que enlaza por bluetooth con el móvil y a través de un medidor de distintos parámetros avisa al equipo médico cuando, por ejemplo, se produce un descenso del nivel de oxígeno, además de realizar distintos cuestionarios para ponderar, en función a escalas, la falta de aire, la tos, la dificultad para conciliar el sueño, etc. Este seguimiento de pacientes a través de wereables ha permitido mantener a estos pacientes monitorizados a la vez que esto permitía liberar plazas hospitalarias para los casos más extremos.

Además, durante este periodo fuera de las especialidades se realizaron cerca de 30.000 servicios de asesoría médica y casi 42.000 servicios de consejos médicos post triaje en el servicio 24 horas, datos que se han visto multiplicados por 17 y por 26 respectivamente en comparación con el mismo periodo del año previo. El consejo médico post-triaje es un servicio de asesoramiento sanitario tras la realización de un triaje para ofrecer soluciones a los problemas que plantean los pacientes.

“La situación excepcional que hemos vivido ha servido para mostrar todo el potencial que la digitalización ofrece en todos los ámbitos, incluido el sector sanitario. Gracias a la salud digital las personas con alguna patología, embarazo o dolencias durante el estado de alarma han podido ser atendidas por los médicos que atienden a diario en nuestros hospitales y centros médicos. Ahora más que nunca están emergiendo las enormes posibilidades que aporta la transformación digital al sistema sanitario” señala Iñaki Ereño, consejero delegado de Sanitas.

Las especialidades más demandadas: dermatología, pediatría, psicología y ginecología
Las videoconsultas que más han aumentado son las de dermatología, pediatría, psicología y ginecología. En datos globales, estas consultas se han multiplicado por 15 respecto a meses anteriores al confinamiento. En el caso de psicología el número de videoconsultas ha pasado de 291 en el mes de marzo a más de 5.800 en el mes de mayo. Esto es una muestra de que el bienestar emocional también ha sido un gran perjudicado en esta pandemia.

Además, Sanitas cuenta con el Servicio de Promoción de la Salud que pone a disposición de los clientes programas de salud personalizados y totalmente digitales. En este sentido, durante todo el estado de alarma se han producido un total de 13.095 altas, un 73% más que en el mismo periodo del año 2019. Entre ellos, destaca el aumento de los programas de psicología que se han incrementado en un 74% respecto a los meses de diciembre, enero y febrero previos a la crisis sanitaria. Durante este periodo, los psicólogos de Sanitas han atendido sobre todo casos de ansiedad ante la situación de confinamiento o el miedo al contagio, y casos de duelos de seres queridos fallecidos sin posibilidad de despedida.

El papel de la digitalización en el proceso de desescalada de los hospitales de Sanitas
Sanitas cuenta con cuatro hospitales a nivel nacional que han sido sometidos a una extraordinaria presión asistencial durante la pandemia. Los hospitales universitarios Sanitas La Moraleja y La Zarzuela, así como los hospitales Sanitas CIMA y Virgen del Mar, han trabajado de forma intensa contra el Covid-19. Los centros han mantenido las consultas gracias a la digitalización, pacientes crónicos han podido ser atendidos a través de videoconsultas, así como todas aquellas personas que necesitaban recurrir a algún especialista por algún problema de salud. Además, en el pico de la pandemia se crearon circuitos limpios de Covid-19 para los pacientes que no podían esperar, como las personas que recibían tratamiento oncológico, o los partos, más de 400 en los momentos más duros de la pandemia.

La vuelta a la normalidad se realiza con garantías de seguridad tanto para trabajadores como pacientes, este entorno seguro está directamente relacionado con el acceso presencial controlado de los pacientes a los servicios. Por un lado, una eficiente gestión de las agendas de citas permite garantizar que no hay solapamientos y que las citas se asignan en periodos de tiempo lo suficientemente amplios como para que no se concentren muchas personas en el centro. Y, por otro lado, a través del uso de la vídeoconsulta que permite alternar citas presenciales con virtuales y, por tanto, reducir la afluencia física en los centros sin reducir el número total de citas.

“No vamos a incrementar la demora ni la espera. Estamos atendiendo a todo el mundo que necesita ayuda: de manera presencial todas aquellas personas cuya necesidad de salud requiere de su presencia física y a través de vídeoconsulta a todos los demás, siempre que así lo deseen. Para nosotros es clave que todos los pacientes que lo necesiten acudan a sus estudios, revisiones, consultas por dudas… Y es muy importante que lo hagan sin sentir miedo porque de otro modo, se podrían producir retrasos en el diagnóstico de patologías en temas tan relevantes como el ámbito cardiovascular o la oncología, donde la atención temprana es un factor crítico”, señala Domingo Marzal, director médico de Sanitas Hospitales.

La crisis generada por el Covid-19 ha puesto de manifiesto las enormes posibilidades que la transformación digital aporta a los ciudadanos y la contribución que ofrece al sistema sanitario, ya que permite disminuir el colapso hospitalario a través de soluciones eficaces. Gracias a la experiencia de Sanitas, que lanzó su seguro digital Blua en 2016 con el servicio de videoconsulta incluido, el aumento exponencial que han sufrido las videoconsultas ha podido responderse con total normalidad porque la compañía se encontraba preparada, de hecho, cabe destacar que Sanitas ha ofrecido este servicio de forma gratuita a todos los asegurados.