10 Ene 2018
  • El número de personas con enfermedad hepática por acumulación de grasa en el hígado puede superar los 9 millones de pacientes en nuestro país, de acuerdo con el Libro Blanco de la Hepatología en España
  • El método para diagnosticar esta patología es tomar una muestra del hígado a través de una biopsia

La enfermedad del hígado graso no alcohólico está relacionada con la diabetes y la obesidad y, de acuerdo con el Libro Blanco de la Hepatología en España de la Asociación Española para el Estudio del Hígado, puede superar la cifra de 9 millones de personas afectadas en España.

Este estudio afirma que la prevalencia de la enfermedad por acumulación de grasa en nuestro país es del 26% en individuos de edades comprendidas entre 15 y 85 años. Los pacientes mayores de 45 años son los que tienen más probabilidad de desarrollar esta enfermedad. En términos poblacionales, supone que aproximadamente 9 millones de pacientes están afectados por esta enfermedad que puede evolucionar a situaciones más graves, como la cirrosis o el cáncer hepático.

El método que se emplea para el diagnóstico de esta patología es una biopsia del hígado, un procedimiento invasivo que puede acarrear molestias e incomodidades para los pacientes. Por eso el Hospital Sanitas CIMA ha incorporado un test no invasivo capaz de ofrecer un resultado diagnóstico preciso que permita al especialista tomar las decisiones terapéuticas que correspondan: “El diagnóstico temprano de esta patología es clave, ya que permite dirigir el esfuerzo a evitar la progresión de la enfermedad y, por tanto limitar complicaciones a los pacientes”, ha señalado el Dr. Modesto José Varas, jefe del Servicio de Aparato Digestivo del centro barcelonés.

El funcionamiento de este test es muy sencillo: basta una toma de sangre y un análisis de esa muestra a través del Sistema OWLiver para determinar si una persona sufre hígado graso, una inflamación hepática o una esteatohepatitis no alcohólica. Las pruebas realizadas en una muestra de 25 pacientes que sufrían alguna de estas condiciones clínica han mostrado una precisión diagnóstica de hasta el 90%.

El empleo de este test permitirá acelerar el diagnóstico de una familia de patologías cada vez más frecuentes en nuestra sociedad. Se estima que entre un 1% y un 2% de la población tiene cirrosis hepática y está demostrado que esta enfermedad afecta sobre todo a hombres mayores de 50 años. En cuanto a la hepatitis C, se estima que cerca de 800.000 españoles son enfermos crónicos. “Son cifras que ponen de manifiesto el enorme impacto sanitario y social de las enfermedades hepáticas”, añade el Dr. Varas.

Las enfermedades hepáticas con mayor prevalencia en España son las hepatitis virales, la derivada de la ingesta de alcohol y la producida por la acumulación de grasa. Otras enfermedades con menor prevalencia pero también importantes son las de origen autoinmune, enfermedades metabólicas por depósito de hierro o cobre o las provocadas por los efectos secundarios de determinados medicamentos.

El aumento del sobrepeso y la obesidad ha provocado un incremento en la incidencia de la enfermedad hepática por depósito graso con la posibilidad de desarrollo de cirrosis y de cáncer de hígado. Las personas en esta situación pueden desarrollar, además, otros trastornos, como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y el aumento de colesterol, entre otros. Naturalmente, estas condiciones se asocian con un mayor riesgo de sufrir una complicación cardiovascular grave.