• El Centro de Día Sarrià celebra su 5º aniversario con ponencias sobre la calidad asistencial y la atención profesional a mayores
  • Más de 150 familias han confiado en los cuidados del Centro desde su apertura en 2010

La capacidad para mantenerse optimista protege la salud física de los mayores y favorece un envejecimiento activo. Así lo afirmó Iñaki Ferrando, director de Comunicación Médica de Sanitas, durante su ponencia “Psicología positiva en el día a día de la gente mayor” en el marco del quinto aniversario del Centro de Día Sarrià.

El Centro de Día Sarrià cumple cinco años desde su apertura, tiempo en el que ha trabajado por ofrecer la mejor atención a los mayores y sus familias bajo “las premisas de calidad asistencial, promoción de un envejecimiento activo y máxima flexibilidad” afirmó Bruno Sanllehí Colom, gerente del Centro.

Desde que abriera sus puertas en 2010, más de 150 familias han comprobado los beneficios de contar con una asistencia profesional que plantea un abordaje integral y multidisciplinar de las dimensiones física, cognitiva y social del mayor. Para ello, el Centro estructura su programación en las áreas de rehabilitación, estimulación cognitiva, psico – motricidad, trabajo en grupo – sociabilidad y control de la nutrición y medicación. En cada uno de estos cinco ámbitos, ha ido incorporando las últimas tendencias y avances en atención gerontológica, hasta llegar a la actualidad con una oferta asistencial diferencial, altamente especializada y de primer nivel.

A través de las sesiones de psicomotricidad trabaja aspectos como el mantenimiento y el incremento de la flexibilidad, la fuerza, el desarrollo del equilibrio, los reflejos y la coordinación para reducir al mínimo el riesgo de caídas y garantizar un correcto estado de bienestar psicofísico. En este ámbito, los mayores cuentan con talleres de fisioterapia de rehabilitación, osteopatía, pilates, fuerza y entrenamiento muscular, gimnasia de mantenimiento, aquagym o gerontogimnasia.

Para promocionar una vida activa que mantenga o mejore las capacidades cognitivas existentes, el Centro ofrece talleres de logopedia, rehabilitación neuropsicológica individual, psicología positiva, memoria, relajación, estimulación cognitiva grupal o apoyo familiar. Asimismo, cuenta con distintas dinámicas para todo lo relacionado con la sociabilidad, el trabajo en equipo y el compañerismo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y potenciar la autonomía de los mayores.

“Detrás de este gran proyecto hay un gran equipo profesional y humano, valor diferencial del Centro de Día Sarrià que hoy cumple cinco años con un balance muy positivo gracias, sobre todo, a la gran vocación de los profesionales del Centro” declaró Domènec Crosas, director general de Sanitas Residencial. Junto al equipo directivo, el Centro cuenta con tres fisioterapeutas, doctora, enfermera, terapeuta ocupacional, dos psicológas, chófer para los desplazamientos de usuarios,15 auxiliares y un perfil de trabajador social.

Una actitud positiva para una mejor salud
El Centro de Día Sarrià quiso celebrar su quinto aniversario con las ponencias de expertos de reconocida trayectoria en la atención a mayores. Entre ellos, el doctor Iñaki Ferrando, Director de Comunicación Médica de Sanitas, quiso dedicar su intervención a la importancia de la “Psicología Positiva en el día a día de la gente mayor”.

“Si día a día enseñamos a nuestros mayores a ver el vaso medio lleno, a ser optimismas y ver las limitaciones propias de la edad con un prisma positivo, estaremos contribuyendo a mantener o mejorar su estado físico y psicológico” explicó Iñaki Ferrando. “Igualmente estimular emociones y pensamientos positivos puede tener efectos preventivos, con retraso de síntomas en determinadas dolencias, e incluso, curativos, en los que vemos cómo el estado físico o ánimo de la persona experimenta una mejoría”

Por su parte, el doctor David Curto, jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Residencial, habló sobre “El impacto de la asistencia profesional en la salud de los mayores” en referencia a la necesidad de cumplir unos requisitos de calidad con acciones e indicadores concretos que permitan medir y cuantificar el impacto positivo en la salud. “Es muy importante tener en cuenta los costes de la no calidad y, sobretodo, como una asistencia profesional deficitaria repercute al final negativamente en la salud de la gente” concluyó David Curto.