- La atención digital permite resolver dudas clínicas, revisar la evolución de síntomas y orientar al paciente cuando está lejos de su médico habitual
Las vacaciones modifican la relación habitual con el sistema sanitario. Los desplazamientos, la estancia en una segunda vivienda o los viajes al extranjero hacen que muchas personas se encuentren lejos de su médico de confianza justo cuando aparece una molestia o la necesidad de revisar la evolución de un problema ya diagnosticado.
En este contexto, la videoconsulta posibilita mantener el contacto con profesionales sanitarios sin depender del lugar en el que se encuentre el paciente. No sustituye la atención presencial cuando existe una urgencia, se requiere exploración física o hacen falta pruebas diagnósticas inmediatas, pero sí resulta útil para orientar muchos procesos leves y hacer seguimiento de patologías conocidas.
“La videoconsulta tiene un gran valor porque ayuda a tomar decisiones a tiempo. En verano, un paciente puede estar a cientos de kilómetros de su centro habitual y necesitar saber si una lesión cutánea evoluciona bien, si debe ajustar una pauta o si unos síntomas requieren atención presencial. Esa primera valoración evita esperas innecesarias y, sobre todo, ayuda a distinguir lo que es posible seguirse desde la distancia de lo que necesita exploración directa”, explica Parham Khosravi, director médico de Sanitas.
Entre los problemas que suelen poder abordarse mediante videoconsulta se encuentran los procesos respiratorios leves, molestias digestivas sin signos de alarma, irritaciones o lesiones cutáneas, picaduras, quemaduras solares superficiales, conjuntivitis leves, dudas sobre medicación habitual o seguimiento de enfermedades crónicas estables. También es útil para revisar resultados ya disponibles, resolver dudas tras una consulta previa o comprobar la evolución de un tratamiento.
Sin embargo, existen situaciones que no deben demorarse. “Dolor torácico, dificultad respiratoria, fiebre persistente, pérdida de fuerza, confusión, dolor abdominal intenso, deshidratación, reacción alérgica relevante, traumatismos importantes o empeoramiento brusco de una enfermedad conocida requieren atención presencial urgente. La videoconsulta orienta, pero no debe retrasar la asistencia cuando hay señales de alarma”, añade Parham Khosravi.
“Las nuevas tecnologías permiten que la atención digital sea más precisa y esté mejor conectada con la parte asistencial. Las herramientas que hemos desarrollado en Sanitas se han puesto en marcha bajo estrictos criterios de privacidad y seguridad para proteger la información médica compartida por los pacientes a través de las plataformas digitales que conforman nuestro ecosistema Blua, lo que garantiza una gestión responsable de los datos de salud. La clave es que la tecnología no se quede en una pantalla: debe ayudar al profesional a decidir mejor y al paciente a sentirse acompañado, aunque esté lejos”, concluye Oliver Crespo, director de Estrategia IT de Sanitas.
Ante esta tesitura, los especialistas de Sanitas recomiendan tener en cuenta varios criterios antes de solicitar una videoconsulta durante las vacaciones:
· Síntomas claros y bien localizados. La consulta online resulta más eficaz cuando el paciente es capaz de explicar desde cuándo ocurre, cómo ha evolucionado y qué factores lo empeoran o alivian. Esto ayuda al profesional a orientar mejor el caso.
· Imágenes útiles en problemas dermatológicos. En lesiones cutáneas, picaduras, erupciones o quemaduras leves, una fotografía nítida, con buena luz y tomada desde distintas distancias facilita la valoración.
· Medicación habitual a mano. Durante la consulta es importante tener disponible el nombre de los tratamientos, dosis y posibles alergias. En vacaciones, los cambios de horario, dieta o actividad pueden alterar la toma de medicación y generar dudas que conviene resolver.
· Resultados previos accesibles. Analíticas o informes recientes contribuyen contextualizar mejor la consulta. Si el profesional dispone de esta información, la videoconsulta resulta esencial para decidir los siguientes pasos.
En definitiva, la tecnología está transformando la forma en la que se ordena la atención sanitaria. Blua, el ecosistema de salud digital de Sanitas, integra servicios de prevención, diagnóstico y cuidado digital, permitiendo a los pacientes acceder a atención sanitaria desde cualquier lugar con las garantías de privacidad, confidencialidad y seguridad necesarias para la gestión de información clínica.